“Una docena de salmones y un sombrero” una novela infantil divertida y original
Publicado por Patricia Fernández, bloguera y periodista
Creado: 23 de febrero de 2026 17:18 | Modificado: 23 de febrero de 2026 17:30
Confieso que empecé el libro "Una docena de salmones y un sombrero" con ilusión, y sin saber muy bien qué me iba a encontrar, ya que era el primer libro del autor y no tenía referencias. Eso sí, el título prometía una lectura entretenida y así ha sido. Me he divertido muchísimo leyéndolo. Es de esos libros que te sacan una sonrisa constante y, en más de un momento, una carcajada inesperada.
Cuando una se dedica a hacer reseñas de libros infantiles, que algo le sorprenda no es fácil. El panorama de la literatura infantil se ha abierto mucho en los últimos años. Hay libros de todo tipo, y sobre casi todos los temas. SIn embargo, cuando un libro es sencillo, sin más pretensiones que las de agradar al lector, entretener y plasmar la vida tal y como es, es complicado que defraude. Así es "Una docena de salmones y un sombrero".
Se trata de una especie de diario, o confesiones, del niño de una familia con varios hermanos. Narrado en primera persona y con mucho humor, nos cuenta sus aventuras durante un verano agetreado, que culmina en un campamento en plena naturaleza. A través de una sucesión de "incidentes" tan disparatados como entrañables, travesuras con animales, bromas que salen mal y tradiciones familiares alrededor de juegos y sombreros, el libro retrata el caos cotidiano de la infancia, la relación entre hermanos y esa curiosidad imparable que convierte cualquier pequeña experiencia en una gran aventura. Más que una historia lineal, es un recorrido divertido y nostálgico por el universo familiar visto con los ojos de un niño.

Índice
1. Una voz narrativa que convierte al lector en cómplice2. Una aventura familiar muy divertida
3. Ficha técnica
Una voz narrativa que convierte al lector en cómplice
La estructura basada en "incidentes" me parece uno de los grandes aciertos del libro. El Incidente Mapache, el Incidente Hámster, el Incidente Yogur, el Incidente Rana... Cada uno es una pequeña joya cómica. Son situaciones disparatadas, sí, pero también tremendamente reconocibles. Porque, aunque exageradas, tienen esa verdad infantil que todos hemos vivido o presenciado alguna vez. Esa curiosidad mal calibrada. Ese experimento que parecía buena idea. Ese "no lo hice con mala intención" que termina en desastre.
El libro rompe esa barrera invisible que suele separar al narrador del lector y te habla como si estuvieras sentado frente a él, escuchando la historia en vivo. Aquí ocurre constantemente, y funciona. Funciona porque no es un recurso forzado, sino natural, coherente con la personalidad del protagonista y con la lógica infantil desde la que se construye el relato. Se dirige al lector y hacerle pequeñas confesiones sobre todo lo que va ocurriendo, convirtiéndolo en cómplice de la historia. Ese tono desenfadado, lleno de paréntesis, aclaraciones aparentemente innecesarias (pero absolutamente imprescindibles para el humor), reflexiones locas y comentarios directos al lector, es uno de los grandes aciertos de la novela.
Aunque es claramente un libro infantil, me he sentido identificada en muchas ocasiones. Con los hermanos. Con las dinámicas familiares. Con la sensación de injusticia cósmica cuando a uno le toca quedarse "vigilando la nave" mientras otros bajan a la Luna. Esa reflexión me parece brillante. Es divertida, sí, pero también conecta con esa memoria emocional que todos conservamos.
Una aventura familiar muy divertida
Hay algo en la novela que me recuerda mucho a las películas ochenteras de nuestra infancia. Esa mezcla de pandilla, travesuras, verano, libertad vigilada por adultos que aparecen y desaparecen, amistad naciente y aventuras que parecen gigantescas, aunque ocurran en un espacio muy concreto. Tiene ese aire de historia pequeña que se vive como una gran epopeya. Y eso, para mí, es un logro enorme.
El humor es constante, pero no forzado. No es un humor de chiste fácil, sino uno que nace del lenguaje, de las comparaciones imposibles, de las digresiones que parecen irse por las ramas, pero siempre acaban enriqueciendo el relato. El uso de las mayúsculas para convertir conceptos en entidades casi míticas -"Los Mayores", "El Sombrero"- me parece especialmente ingenioso. Refleja perfectamente cómo un niño percibe el mundo: todo tiene importancia, todo es gigantesco, todo merece su propio título.
También me ha gustado mucho cómo, entre risa y risa, se cuela el cariño. Porque, aunque los hermanos se molesten y los padres den órdenes sin parar, hay una sensación constante de familia real, de afecto auténtico. No hay dramatismos innecesarios ni lecciones morales pesadas. Solo vida. Vida contada con humor.
Como primera novela, me parece un debut fresquísimo y con personalidad de su autor Juan Miguel García Mediavilla. Puede que la estructura sea caótica, pero ese caos está completamente alineado con la voz narrativa. No es desorden: es estilo. Es coherente con la forma de pensar del protagonista y con la energía del libro.
Las ilustraciones, obra de la joven ilustradora Mercedes García, aportan una frescura especial al libro y encajan perfectamente con su tono desenfadado y aventurero. Tienen un estilo expresivo y lleno de color que refuerza el humor de la historia y ayuda a dar vida a los personajes y a los "incidentes" más memorables. No solo acompañan el texto, sino que lo enriquecen y lo hacen aún más atractivo para el lector joven.
Me parece un libro ideal para lectores jóvenes, pero también para adultos que quieran reconectar con esa parte más gamberra y luminosa de la infancia. Es divertido, es original, tiene identidad propia y deja muy buen sabor de boca.
Y lo digo claramente: me he quedado con ganas de más. De volver a esa familia. De ver qué nuevo Incidente ocurre. De reencontrarme con el Sombrero. O con los salmones. O con lo que venga.
Ficha técnica
Título: Una docena de salmones y un sombrero
Autor: Juan Miguel García Mediavilla
Ilustraciones: Mercedes García García
Edad: A partir de 9 años
Número de páginas: 98
Formato: Tapa blanda
Disponibilidad: Disponible exclusivamente en Amazon
Edición: Autoeditado
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