Hiperactividad y déficit de atención en los niños
Algunos lo definen como una de esas enfermedades de moda, otros como la consecuencia de una educación demasiado permisiva e, incluso, como una etiqueta para conseguir fármacos que liberan a los padres de sus responsabilidades. La realidad esconde, sin embargo, un problema complejo que pone a prueba la paciencia de muchas familias y que precisa de un buen tratamiento y de información consistente.
Aclarar errores
Un informe aparecido en la prestigiosa publicación British Medical Journal sugiere la necesidad de aclarar algunos aspectos básicos en torno al DAH. Estas preguntas y respuestas pueden ayudarnos a ello.
¿Qué es el DAH? No guarda relación con tener malos o buenos padres: escáneres cerebrales de alta tecnología revelan que es un trastorno hereditario que tiene que ver con el funcionamiento cerebral.
¿Es únicamente un problema de hiperactividad? No. La hiperactividad es solo una faceta del trastorno, y no todos los niños con DAH tienen ese problema concreto.
¿Son peligrosos los fármacos que se emplean habitualmente para el tratamiento del DAH? No. Los estimulantes como el metilfenidato (Ritalin) son una parte esencial de una combinación de tratamientos. Son muy eficaces en lo que se refiere a la mejora de la concentración y la reducción de la hiperactividad y la impulsividad. Los efectos secundarios son leves, y las últimas investigaciones revelan que las preocupaciones de algunos padres respecto a la posibilidad de que sus hijos desarrollen una adicción a los mismos o respecto a la ralentización del crecimiento corporal son infundadas.
Los síntomas
A veces es difícil trazar la línea divisoria para el diagnóstico del DAH. Una de las pistas podría ser que un tipo de comportamiento problemático concreto se convierta en problema persistente. Los síntomas más habituales son:
Falta de atención. El niño se aburre con facilidad. Pasa de un tema a otro y no acaba ninguna cosa. Tiene mala memoria de corto plazo.
Impulsividad. El niño actúa sin pensar, tiene accidentes frecuentes, no valora las consecuencias de sus actos.
Hiperactividad. El niño es inquieto, no puede estar tranquilo, ni quedarse quieto mucho tiempo en ninguna parte.
Otros comportamientos típicos son: la insistencia (vuelve siempre sobre el mismo tema), la desorganización y el desorden, los constantes cambios de humor y de actividad, las relaciones problemáticas con otros niños y los problemas en el colegio, la extrema sensibilidad a la opinión ajena y la baja autoestima.
Problema complejo
Se conocen distintos tipos de DAH y el trastorno puede incluir problemas de lenguaje y aprendizaje. En algunos niños, puede coexistir con otros problemas psiquiátricos, como el trastorno de oposición y desafío y el trastorno de conducta, que pueden añadir más conflictos a una vida ya perturbada. Educar a un niño con DAH supone un enorme esfuerzo y desgaste personal y precisa la ayuda de especialistas y de otras personas.
Datos reales del DAH
Uno de cada mil niños padece el trastorno en Europa.
Los niños se ven más afectados que las niñas.
No es consecuencia de una mala educación; sin embargo, los niños que padecen el trastorno tienen más probabilidades de tener familias problemáticas. La explicación está en que se trata de una dolencia de carácter hereditario. En muchos casos, los padres padecen el problema sin saberlo.
Pruebas de escáner han revelado que la causa del DAH está en una pequeña disfunción cerebral que hace que el niño reciba un exceso de información que es incapaz de asimilar.
El 60% de los niños con DAH sigue padeciendo el problema incluso cuando llega a la edad adulta.
El tratamiento incluye técnicas conductuales, fármacos estimulantes, control del estrés y apoyo educativo. Si quieres saber más del problema, puedes conectar con otros padres en: www.anshda.org
Marisol Guisasola
Artículos relacionados
Cómo hablar con un adolescente: lo que tú dices y lo que tu hijo entiende.
¿Sientes que tu hijo adolescente interpreta mal todo lo que dices? Descubre por qué ocurre y cómo mejorar la comunicación con tu adolescente.
Si tu hijo se muerde las uñas o se rasca más en verano, observa esto
Hay gestos infantiles que parecen simples manías, pero pueden esconder algo más. Aprende qué señales observar y cuándo conviene actuar.
El error que cometes cuando tu hijo dice “me duele la tripa” en vacaciones
En vacaciones, una frase común de los niños puede hacer saltar las alarmas en casa. Descubre cuándo conviene observar, qué pistas tener en cuenta y cuándo consultar.
Las mejores playas dog-friendly de España para ir con niños y perros
¿Vacaciones con niños y mascotas? Descubre playas dog-friendly en España cómodas para familias, con aguas tranquilas, servicios para perros y consejos para acertar.
Moho en la pared: cómo eliminarlo con seguridad cuando hay niños en casa
Cómo eliminar el moho en la pared con seguridad cuando hay niños en casa: pasos para limpiar, ventilar, detectar humedad y evitar que vuelva a aparecer.
Las salinas más espectaculares de España para visitar con niños
Descubre las mejores salinas de España con niños: paisajes de sal, flamencos, visitas guiadas, talleres familiares y rutas fáciles para aprender al aire libre.






19 abr 2013 15:43 nelcy ibarra arias
tengo un niño que guarda mucha relación con toda esta teoría o planteamiento que usted nos pone para tener encuenta quisiera tener un apoyo o tratamiento para aplicar a este niño en mi salón de clase que hacer