Así ha cambiado la forma de leer de los niños en 40 años (y lo que la revista Leoleo ha logrado)


Publicado por Alba Caraballo, editora de Conmishijos.com
Creado: 14 de abril de 2026 13:47 | Modificado: 21 de agosto de 2026 09:46


Hace 40 años, allá por el año 1986, la editorial Bayard publica una revista infantil que ha logrado sobrevivir a distintas generaciones, épocas y momentos vitales. Desde entonces, miles de niños han esperado con ilusión cada mes su revista.

En aquella época en la que surge Leoleo, no había notificaciones, ni vídeos cortos, ni pantallas compitiendo por su atención. La lectura formaba parte natural de su día a día. Hoy, el contexto es muy diferente. Los niños crecen rodeados de estímulos constantes y captar su atención no siempre es fácil. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado: su capacidad para disfrutar de una buena historia.

Por ello es aun más destacado que, en 2026, la revista infantil Leoleo celebre su 40 aniversario. Son cuatro décadas acompañando a niños en sus primeros pasos lectores, adaptándose a cada generación sin perder su esencia.

Pero, ¿qué ha cambiado realmente en la forma de leer de los niños? ¿Y por qué propuestas como Leoleo siguen teniendo sentido hoy? 

Revista Leoleo: 40 años formando lectores

Cómo leían los niños hace 40 años

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Hace cuatro décadas, el acceso al entretenimiento era muy distinto. La televisión tenía horarios limitados y los dispositivos digitales no existían en el entorno cotidiano de los niños.

Esto hacía que la lectura ocupase un lugar mucho más central en su tiempo libre. Los cuentos, los libros y las revistas infantiles eran una de las principales formas de ocio.

Además:

  • Había menos distracciones externas.
  • Los ritmos eran más pausados.
  • La lectura se vivía como un momento de desconexión.

Recibir una revista en casa no era solo un contenido más: era un pequeño acontecimiento. 

Cómo leen los niños hoy

Hoy, los niños crecen en un entorno completamente diferente. Las pantallas están presentes desde edades muy tempranas y compiten directamente con la lectura.

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Esto ha cambiado algunos hábitos:

  • El tiempo de atención es más corto.
  • Buscan estímulos más visuales y dinámicos.
  • Alternan rápidamente entre diferentes contenidos.

Pero esto no significa que no quieran leer. Significa que necesitan propuestas que conecten con su forma actual de consumir contenido.

40 aniversario Leoleo

Lo que no ha cambiado (y nunca cambia)

A pesar de todos estos cambios, hay algo que permanece intacto: a los niños les siguen gustando las historias.

Siguen disfrutando cuando:

  • Se identifican con un personaje.
  • Descubren qué pasa en la siguiente página.
  • Sienten que una historia les habla directamente.

También necesitan rutinas, momentos de calma y espacios donde puedan concentrarse sin interrupciones. Y ahí es donde la lectura sigue jugando un papel fundamental. 

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Leoleo

Qué ha hecho bien Leoleo en estos 40 años

La revista Leoleo ha pasado por la manitas de muy distintas generaciones y, es un gran logro que, 40 años después siga enganchando a los pequeños lectores. Tanto es así que son muchos los padres que disfrutaron con las historias y contenidos de esta revista en su día, que hoy siguen suscritos para que sus hijos vivan una experiencia lectora similar a la suya.

No todas las propuestas sobreviven al paso del tiempo. Que la revista Leoleo lleve 40 años acompañando a los niños no es casualidad.

Una de sus claves ha sido mantener un equilibrio muy claro:

  • Adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia.
  • Ofrecer contenidos accesibles y atractivos.
  • Combinar historias, juegos y aprendizaje.

Leoleo no busca imponer la lectura, sino hacerla apetecible. Y eso marca la diferencia. Además, ha sabido entender algo fundamental: cada niño tiene su ritmo, y la lectura debe acompañarlo, no presionarlo.

Por qué leer Leoleo tiene más sentido que nunca

En un momento en el que las pantallas ocupan gran parte del tiempo de ocio y a los niños les cuesta aun más mantener la atención sostenida en el tiempo, que disfruten de grandes momentos de lectura con Leoleo y esperen cada mes que llegue al buzón es un gran hito. Y es que, ofrecer alternativas a las pantallas como la lectura es más importante que nunca. No se trata de eliminar lo digital, sino de equilibrar.

La lectura aporta algo que otros formatos no ofrecen:

  • Un ritmo más pausado
  • Mayor capacidad de concentración
  • Participación activa del niño
  • Desarrollo de la imaginación

Y cuando ese hábito se construye desde pequeños, sus beneficios se mantienen a lo largo del tiempo.

Conclusión

Quizá la pregunta no es si los niños de hoy leen menos, sino cómo podemos ayudarles a conectar con la lectura en el contexto actual.

Porque las historias siguen teniendo el mismo poder que hace 40 años. Lo que cambia es la forma en la que se las acercamos.

Y ahí es donde propuestas como Leoleo siguen teniendo sentido: acompañando, despertando curiosidad y demostrando, generación tras generación, que el gusto por la lectura no pasa de moda.

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