7 pasos para preparar un biberón

Cómo dar el biberón al recién nacido

Preparar un biberón para el bebé parece sencillo y lo es, pero requiere normas de higiene y unas pautas rigorosas que los padres deben seguir. Con un sistema inmunitario aún inmaduro y un organismo en rápido crecimiento, los bebés necesitan biberones con las cantidades adecuadas de nutrientes y en las mejores condiciones higiénicas. Estos 7 pasos que te proponemos pueden ayudarte a conseguir el biberón más adecuado para el recién nacido.

Cómo preparar el biberón del recién nacido

Preparar el biberón

Comprueba la fecha del biberón

Desecha el biberón si producto si está caducado o ha pasado la fecha recomendada para su consumo. Comprueba también que el paquete o recipiente está bien cerrado y no tiene desperfectos. Si observas cualquier anomalía sospechosa, desecha ese envase.

Lávate las manos

Es una medida obligatoria de higiene para no transmitir infecciones al bebé. Antes de empezar a manipular el biberón, lávate concienzudamente las manos con agua y jabón, incluidas las uñas y los espacios entre los dedos.

Prepara los utensilios para preparar el biberón

Esteriliza biberones, tetinas y resto de componentes antes de usarlos por primera vez. Para ello, mete el biberón y resto de utensilios en una cazuela lo suficientemente grande y cúbrelos totalmente con agua. Deja que hierva todo 5 minutos. Saca todos los elementos a una toalla limpia y déjalos que escurran. Tras esa primera esterilización y el primer uso del biberón, ya puedes lavarlo todo normalmente con agua del grifo y jabón (dejando siempre que escurra, sin utilizar paños para secarlo). Una medida para evitar la formación de hongos en las tetinas: aclararlas de vez en cuando en agua con vinagre (al 50%) después de lavadas y dejar que sequen.

Mide bien la cantidad de leche

Sigue siempre las indicaciones que vienen en el paquete o envase del biberón y las cantidades indicadas por el pediatrapara tu bebé. Si se trata de leche en polvo, utiliza solo el medidor que viene en el envase, rasando el polvo con un cuchillo y sin aplastarlo (nunca superes ni reduzcas las cantidades recomendadas por el pediatra).

Añade el agua suficiente al biberón

Sigue las indicaciones del paquete o envase (no más) para la cantidad de leche que te ha recomendado el pediatra. Si utilizas agua de grifo, usa agua fría. Déjala correr un rato, toma la cantidad necesaria en una cazuela y caliéntala a la temperatura adecuada. Si crees que el agua no reúne las garantías necesarias, haz que hierva 2 minutos y deja que se enfríe hasta la temperatura deseada.

Agita bien la botella para que no queden grumos en la leche. Recuerda que un agua demasiado fluorada (la fluoración de las aguas previene las caries), puede ser perjudicial para el bebé si se utiliza continuamente. Por eso, si siempre utilizas agua del grifo para el biberón, infórmate sobre los niveles de flúor del agua de tu localidad y luego consulta al pediatra sobre la conveniencia de alternar con agua embotellada. (Recuerda que si hierves el agua del grifo los niveles de flúor aumentarán aún más.)

Comprueba la temperatura de la leche

Hay bebés que prefieren que la leche esté a temperatura ambiente y otros que la prefieren más caliente. Cualquiera de las dos opciones es perfecta. Si empleas agua embotellada, puedes calentar el biberón introduciéndolo unos minutos en un puchero con agua caliente pero no hirviendo (dejando fuera la tetina). También puedes calentarlo bajo el grifo de agua caliente. Recuerda que tienes que agitar bien el biberón con la mezcla antes de calentarlo.

Antes de empezar a dar el biberón al niño, comprueba la temperatura dejando caer un par de gotas de leche en tu muñeca o en la mano. Debe estar templada (más o menos a la temperatura de la saliva): nunca caliente. Nunca calientes el biberón en el microondas: puede no calentarse uniformemente y crearse zonas muy calientes capaces de quemar la boca al bebé.
Cuando el bebé ha terminado de mamar, tira la leche sobrante: no la guardes para la siguiente toma.

Vigila el almacenamiento de la leche y los biberones

Guarda siempre la leche a la temperatura indicada en el paquete o envase. Evita los armarios o lugares húmedos. Cierra bien el paquete o envase una vez abierto. No congeles nunca un biberón preparado. Mantén los alimentos del bebé en lugares seguros, con el mínimo riesgo de contaminación.

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