Síntomas de la alergia al polen en los niños

Cómo reconocer las alergias en los niños

Los granos de polen son partículas microscópicas de plantas y son los alérgenos que producen más síntomas alérgicos a los niños.

La alergia es una reacción en la que nuestro organismo percibe como algo nocivo una sustancia, normalmente una proteína, (que denominamos alergeno) que no lo es. Este contacto pone en marcha una respuesta inmunológica exagerada que se manifiesta en diversos órganos del cuerpo. Tiene un carácter estacional

Síntomas de alergia en niños

Tipos de alergias al polen más comunes en niños

Existen tres tipos de polen alergénicos: de gramíneas, de árboles y de malezas. En general, los árboles polinizan desde febrero hasta abril, las gramíneas en mayo y junio y las malezas desde abril o mayo a septiembre. Según las condiciones climáticas, hay zonas en que este calendario varía y además hay variaciones interanuales dependiendo de cómo haya sido, por ejemplo, la pluviosidad del año anterior.

Se considera que a partir de 50 granos de polen por metro cúbico, puedan producirse manifestaciones de síntomas alérgicos. Los pólenes que más frecuentemente causan la rinitis alérgica son abedul, álamo, olmo, roble, olivo, chopo, gramíneas y arbustos. El polen de la hierba (aparece preferentemente en verano) es más propenso a causar alergia porque pesa muy poco y es fácilmente transportado largas distancias por el viento.

En cambio, el polen de la mayor parte de los árboles (aparece preferentemente en primavera) es más pesado, sedimenta con rapidez y hay que estar bastante cerca del árbol para inhalarlo. Los pólenes cuando absorben humedad aumentan de tamaño y se convierten en granos tan pesados que pierden su facultad de poder ser aerotransportados.

Por tal motivo, cuando llueve, desciende bruscamente el índice de granos de polen en el aire. Esta es la causa de que para los pacientes alérgicos polínicos, los días de lluvia sean los mejores, y los peores los días ventosos y dentro de éstos, los de viento terral. Pero no siempre la lluvia significa un alivio para el alérgico al polen, una intensa y repentina tormenta puede producir una resuspensión de las partículas que estaban en el suelo y, en pocos minutos, el ambiente puede alcanzar concentraciones extremas, causando intensos síntomas.

Síntomas de la alegria en los niños

El polen fue uno de los primeros alérgenos en descubrirse, y su sintomatología se denominó "fiebre del heno". El cuadro clínico puede ser leve y de corta duración provocando solamente molestias nasales o cuadros más severos con afectación ocular y respiratoria.

Consiste en rinoconjuntivitis: que se caracteriza por ataques de rinorrea (goteo nasal acuoso) con intenso escozor de la mucosa nasal que provoca congestión nasal y accesos paroxísticos de estornudos. Suele acompañarse de conjuntivitis con intenso lagrimeo, escozor, molestias con la luz y enrojecimiento del ojo. Si el cuadro se agrava puede incluso que se manifieste como asma bronquial con "pitidos" al respirar, tos y dificultad respiratoria.

Dra. Marta Ferrer Puga. Especialista en Alergología.

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