Eritema de las nalgas

Consejos para aliviar el culito irritado de tu bebé

A veces, el bebé tiene el culito irritado. La alerta salta cuando se pone rojo como un tomate. Son los síntomas de un eritema de las nalgas, también llamado eritema del pañal. Sigue estos consejos para aliviarlo.

El eritema de las nalgas es una irritación de la piel del trasero del bebé que afecta al menos al 80% de los niños, sobre todo entre los 6 y los 12 meses. No reviste gravedad, pero es incómodo y a veces doloroso. Para acabar con él, hay que respetar ciertas medidas higiénicas y aplicar unas curas sencillas.

Eritema de las nalgas

Cómo reconocer el eritema de las nalgas

Este tipo de dermatitis simple, sin infección secundaria, se caracteriza por el enrojecimiento de la piel de las nalgas, que aparecen irritadas y, a veces, con ulceraciones. Se extiende por la cara interna de los muslos, las nalgas y el pubis, pero no afecta a los pliegues cutáneos. Es lo que se denomina una dermatitis en W. La forma en W es visible cuando el bebé está tumbado de espaldas, con las piernas levantadas.

También puede tener forma de Y: el eritema aparece en el fondo de los pliegues inguinales (de la ingle) o entre las nalgas. En este caso, el riesgo de infección aumenta y pueden aparecer fisuras en los pliegues. Este eritema de aspecto seco e irritado empieza a menudo con una diarrea.

Si no se trata, al cabo de entre tres y cinco días, el eritema puede derivar en una dermatitis llamada “del pañal”, porque se extiende por toda la piel cubierta por el mismo. La aparición de pústulas blanquecinas, generalmente en los pliegues, son signo de infección secundaria por gérmenes o bacterias.

¿A qué se debe el eritema de las nalgas?

Al nacer, la piel no está totalmente madura. La dermis es cuatro veces más fina que la de un adulto. Las glándulas sudoríparas y sebáceas, que evacúan la transpiración y protegen la piel con una película hidrolipídica, no funcionan a pleno rendimiento. Por eso la piel se seca enseguida.

El roce del pañal con la piel del bebé produce erosiones en W. Además de esta abrasión, un pañal mal colocado, demasiado apretado o demasiado pequeño, crea un efecto oclusivo. La humedad se estanca en la piel, que se vuelve más sensible a las agresiones.

La maceración de la orina y de las heces provoca la proliferación de bacterias. El pH de la piel aumenta y activa la transformación de la urea en amoníaco, que es irritante. Es un terreno abonado para el desarrollo microbiano (estafilococos dorados, candida albicans…).

Otras causas: a veces, el origen del problema se encuentra en una erupción dentaria, una diarrea o un cambio en la alimentación.

 Qué hacer ante el eritema

→ Lava las nalgas del bebé con agua y un producto suave (leche de aseo o barra dermatológica) cada vez que lo cambies. Así eliminarás la mayoría de los gérmenes.

→ Si prefieres un producto cosmético, mira las instrucciones de uso: algunos se utilizan sin enjuagar y otros hay que eliminarlos con agua.

→ Lávate bien las manos y limpia también las de tu bebé después de cambiarlo para minimizar el riesgo de infección.

→ Utiliza pañales desechables de alta absorción. Está demostrado que disminuyen la dermatitis del pañal, porque reducen la humedad de la piel.

→ Y escoge antisépticos locales incoloros, para que no oculten las lesiones. Tienes que poder observar la evolución del eritema.

→ No esperes a que tu bebé llore para manifestar su incomodidad. Tienes que cambiarlo muy a menudo, al menos después de cada comida. No le pongas los pañales muy apretados ni ranitas o bragas de plástico.

 Chrystelle Gabory y Maryse Damiens

© Enfant Magazine

 Otros eritemas

→ La dermatitis seborreica aparece en los tres primeros meses. A menudo afecta al cuero cabelludo (son las llamadas “costras lácteas”), pero puede localizarse también en el trasero. Se presenta en placas oscuras recubiertas de escamas grasas en el interior de los pliegues.

→ La psoriasis del pañal (napkin psoriasis) afecta a la piel en los pliegues de los muslos y del vientre. Se presenta en anchas capas de color rojo oscuro. También se localizan a la altura del ombligo, las axilas o el cuello.

→ La dermatitis atópica a menudo reseca la piel y la vuelve frágil e irritable. Cuando este eczema aparece en las nalgas (caso poco frecuente), se parece a una alergia de contacto del pañal con la piel.

Conoce las revistas para niños de Bayard

Artículos relacionados

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!