Cómo preparar al niño para las visitas al médico

Consejos para os niños que tienen miedo al médico

Muchos padres, con su mejor intención, con tal de ahorrarle un berrinche, llevan al niño al médico “engañado”. Puede que esté ajeno a la situación hasta el momento de entrar en la consulta, pero esta forma de actuar no le ayuda a vencer su miedo, solamente le confunde, hace que se sienta traicionado, le provoca desconfianza hacia el adulto y puede crearle ansiedad cuando, en el futuro, vaya a otros lugares.

Es conveniente que se le explique el motivo de la consulta (revisiones, pruebas médicas u hospitalizaciones), el procedimiento que se seguirá, quién lo llevará a cabo, qué instrumental utilizará, si va a ser doloroso o incómodo y si va a necesitar un tiempo de convalecencia. Proporcionarle información permitirá que el niño se prepare, incluso se pueden conseguir actitudes cooperativas, como, por ejemplo, sujetar el instrumental.

Cómo preparar al niño para visitas médicas

Cómo informar a los niños de una visita al médico

El modo en que el médico trata al niño también es decisivo. Cuando el niño acude a una consulta, generalmente lo hace con cierto grado de ansiedad y los síntomas somáticos y psicológicos se entremezclan. Pero si el pediatra adecua su ritmo del trabajo a la disponibilidad del niño, tiene para él palabras tranquilizadoras, seguramente conseguirá que la tensión inicial se apacigüe y que el niño incluso se muestre colaborador.

La información ha de ser adecuada a la edad y al nivel madurativo del niño. Entre los 2 y 3 años, una explicación sencilla de lo que va a ocurrir y por qué, no con demasiada antelación, es suficiente. A partir de los 3 años, ya se le pueden dar más detalles. Viene bien utilizar cuentos, láminas y juegos de simulación para que se vaya haciendo a la idea.

La antelación para comunicárselo depende de si es una revisión rutinaria o una hospitalización. En el caso de una cirugía, una semana es suficiente para que los niños de 4 años o mayores planteen sus dudas. A partir de los 7 años y hasta la adolescencia, les harán falta como mínimo 2 ó 3 semanas.

Estrategias para superar el miedo al médico en los niños

  • Previo aviso. Decirle la verdad con antelación, utilizando un lenguaje comprensible y tranquilizador para él. Si no tenemos información suficiente hay que pedírsela al médico para que podamos transmitírsela al niño y aclarar todas sus dudas. 
  • Mostrar comprensión. Mantener una actitud de escucha y tomarse el tiempo necesario para que el niño hable de sus temores, podamos tranquilizarlo y corregir sus ideas erróneas, evitando regañarlo, ridiculizarlo o hacer bromas sobre ello. 
  • Tratar de comprenderle pero sin reaccionar de forma exagerada. El niño puede ver en ello más atención y concesiones de las normales y reforzar accidentalmente los temores. 
  • Permanecer a su lado y coger su mano le dará seguridad y confianza. En separaciones inevitables (radiografías, cirugías, etc.), el niño ha de saber que estaremos muy cerca y que nos reuniremos con él en cuanto sea posible. 
  • Mantenerse tranquilos. Si estamos calmados y no interferimos en el quehacer del médico, seremos más útiles. 
  • Ensayar en casa formas de mantener el control, como respirar profundamente, relajarse pensando en cosas placenteras, contar, mantener charlas optimistas, dibujar o llevar a cabo juegos simulados, le proporcionarán al niño estrategias que le ayudarán a reducir sus miedos. 
  • Elogiar sus progresos. Hay que celebrar con él su comportamiento positivo durante la temida experiencia. Para la próxima vez, le ayudará recordar cuáles han sido las estrategias que le han ayudado a estar más tranquilo. 
  • Liberar sentimientos. Es necesario permitirle descargar sus emociones. Cada uno puede reaccionar de forma diferente . El niño ha vivido algo que le ha asustado, le ha causado dolor, le ha restringido su movilidad y necesita desahogarse para superarlo.

Virginia González. Psicóloga.

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