“Mi hijo aún no habla”

Tiene dos años y sigue sin hablar. ¿Debes preocuparte?

Ma-ma, da-da, ta-ta, pa-pa... Son las primeras sílabas que pronuncian los niños en todos los países del mundo y los padres les otorgan un valor sublime. Sin embargo, cuando ven que niños de la edad del suyo empiezan a hablar y su hijo aún no lo hace, los padres desarrollan una ansiedad rayana en el pánico. Es importante tranquilizarlos y decirles que, en la mayoría de los casos, no hay razón para la alarma. Cada niño adquiere el habla a su propio ritmo, y la normalidad se inserta dentro de un amplio umbral. En general: · Aunque los varones suelen desarrollar la capacidad del habla un poco después que las niñas, podríamos considerar como “hablador tardío” a un niño/a que fuera incapaz de decir al menos 10 palabras entre los 18 y los 20 meses, o al menos 50 palabras entre los 21 y los 30 meses. · Al final del tercer año, debería ser capaz de seguir instrucciones en dos o tres pasos, reconocer e identificar casi todos los objetos y dibujos y comprender casi todo lo que se le dice. · Al final del cuarto año, el niño debería hacer preguntas abstractas (como “¿por qué?”) y comprender conceptos como “el mismo” o “igual” en relación a “diferente”. Debería hablar respetando las reglas más básicas de la gramática. · A los 5 años, debería ser capaz de repetir un relato con sus propias palabras y formar frases de hasta cinco palabras. Dicho lo anterior, hay que matizar las cosas. Y es que ocurre a menudo que niños que parecen ir retrasados al hablar, demuestran luego que comprenden gran parte de lo que se les dice. Según los expertos en patología del lenguaje, “si un niño utiliza pocas palabras pero demuestra comprender lo que se le dice y es capaz de cumplir órdenes o seguir instrucciones sencillas, hay menos razones para la preocupación que cuando el niño carece tanto de lenguaje expresivo como receptivo. De hecho, el lenguaje receptivo ayuda a diferenciar a un hablador tardío de un niño en el que existe un retraso en el desarrollo”.

Los padres pueden ayudar al niño en el desarrollo del habla y la adquisición del lenguaje:

1.- Hablando mucho al niño desde que nace, incluso durante el baño, al cambiarle los pañales, al darle de comer, al jugar con él... Luego, lo mejor es despertar su atención y hablarle, explicándole lo que estás haciendo: por ejemplo, diciéndole: “Mira, estoy abriendo el armario y sacando tu papilla”. 2.- Cuando hables al niño, hazlo en un nivel superior al que él utiliza. Si emplea frases de tres palabras, tú utiliza frases de 4 ó 5 palabras. Sin embargo, debes huir de las frases demasiado complejas. 3.- Se ha comprobado que los bebés prestan más atención e imitan más si los padres les hablan en lo que se conoce como “tono materno”, es decir, con un tono agudo y voz cariñosa y un tanto cantarina. 4.- Todos los expertos convienen en los beneficios de cantar al bebé y de leerle desde muy pequeños. Los padres pueden reservar un momento para la lectura o la narración de cuentos justo antes de ponerle a dormir (no cuando esté ya en la cama, que debe reservarse solo para el descanso). No solo el lenguaje se enriquece en esos momentos, sino que los lazos afectivos entre padres e hijos se refuerzan de manera insospechada.

Oír bien para aprender a hablar

“El número de casos de retraso en la adquisición del habla parece estar aumentando de forma insospechada”, señala la Dra. Marilyn Agin, autora de El hablador tardío: Qué hacer si tu hijo aún no habla. “Algunos investigadores han relacionado este aumento con el de casos de infecciones de oído (otitis), que, al afectar a la audición, pueden contribuir a dichos retrasos”, explica Agin. A su vez, el aumento de infecciones de oído está relacionado con el creciente número de niños pequeños que acuden a guarderías, donde, a través del contacto con otros niños, se exponen a contraer infecciones que pueden predisponer a las citadas otitis. “Es importante decir que las infecciones crónicas de oído pueden afectar de forma muy negativa al aprendizaje del niño, especialmente si existen otras discapacidades u otros factores de riesgo en ese sentido”, señala la doctora. “Por eso, ante la sospecha de un problema de audición, hay que llevar cuanto antes al niño al otorrino o a un audiólogo. Los primeros años de la vida son críticos para el desarrollo del habla y la adquisición del lenguaje”.

Si el retraso es real, busca ayuda

Si realmente tu hijo tarda más de lo normal en empezar a hablar, consulta el problema con el pediatra o pídele que te remita a un logopeda o un especialista en patologías del lenguaje. ¿Hasta qué punto es importante la intervención temprana? Baste decir que los niños con retraso en el habla pueden seguir arrastrando un déficit durante años e incluso durante toda la vida. Como señala la Dra. Agin: “El lenguaje oral es la base para aprender a leer, a escribir, a calcular. Cuanto más tarde se busque solución a un problema de retraso en el habla, menos sólida será la base sobre la que se asiente el aprendizaje del niño. Me pongo enferma cuando, ante un claro problema de retraso, oigo decir a algunas personas: ‘No debo preocuparme, el niño acabará hablando, como todo el mundo’. Aunque lo más probable es que lo consiga con los años, si el niño no es evaluado por un especialista y no recibe la ayuda necesaria, es muy probable que se encuentre siempre en inferioridad de condiciones, tanto en su vida de estudiante, como de adulto, en su vida laboral”. Marisol Guisasola

Comentarios (3)

06 ago 2013 06:48 ana cores

es muy importante la atención mi niño tiene diez año y aun batalla me dijeron que no requeria terapia pero ahora se que no fue así .apóyalo estas a buen tiempo .ADELANTE bUSCA apoyo

22 may 2013 02:02 axel loja

que aveses tienen muchas rasones

25 oct 2012 03:09 karen castillo

si es verdad mi hija va a cumplir 8 meses y aun no dice nada lo unico que hace es dici aaa aaa aaaa o un sonido raro que parese como si fuera una obeja no se que hacer estoy preocupada