Enuresis infantil: Ejercicios para controlar la enuresis

Ejercicios vesicales para controlar la enuresis.

Tres ejercicios con los que los niños podrán trabajar los músculos vesicales y mejorar su control de la orina.

La enuresis puede suceder por varias razones (biológicas, emocionales...). Una de ellas es el factor “aprendizaje”: es posible que la enuresis se dé porque el niño que la padece no ha logrado completar uno de los aprendizajes que se suponen ya superados a la edad de cinco años, y este es el del control de la vejiga; darse cuenta de cuándo tiene ganas de orinar, retenerla hasta que tenga oportunidad de ir al baño y lograr que no se escape el pipí en las horas de sueño.

enuresis

¿Por qué son buenos los ejercicios vesicales para la enuresis?

Para conocer la causa de la enuresis de nuestro hijo y cómo tratarla, nada mejor que acudir a un especialista –esto es importante- pero, si médicamente no se nos indica lo contrario, los siguientes ejercicios pueden contribuir mucho al control de la enuresis, sobre todo cuando ésta está producida por un defecto de aprendizaje: con ellos el niño tomará conciencia de los músculos de su vejiga, aprenderá cuál es su capacidad y los reforzará, de manera que cada vez controle mejor sus ganas de ir al baño, tanto de día como mientras duerme.

3 Ejercicios para controlar la enuresis

1. Aguantar
De esta manera el niño tomará conciencia del momento en que le asaltan las ganas de orinar, de que puede controlarlas y de cómo hacerlo. Este ejercicio consiste en que, cuando el niño manifieste que tienes ganas de hacer pis, retenga la orina unos segundos, aumentando éstos progresivamente. La cantidad de segundos que se aguanta la orina puede registrarse en un calendario de progresos.

2. Aprender a cortar la orina
Este ejercicio sirve para fortalecer los músculos implicados en la micción y retención de la orina. Se trata de cortar el flujo de orina una vez el niño ha comenzado a hacer pis. Las primeras veces que el niño realice este ejercicio se recomienda comenzarlo casi cuando se ha terminado de orinar, pues la presión sobre estos músculos es menor y resultará más fácil. Con el transcurso de los días se deberá aumentar el número de veces que el niño interrumpa la micción y el tiempo que la retenga, hasta llegar a unas tres interrupciones de unos cinco segundos cada una. Al igual que en caso anterior, los progresos de deben ir apuntando en una tabla o calendario de progresos.

3. Levantarse para ir al baño
Con este ejercicio se pretende que el niño asimile una reacción determinada cuando sienta humedad o ganas de orinar, que será levantarse de la cama para ir al baño. Practicaremos con él fingiendo la situación de que está durmiendo y siente ganas de orinar, momento en el que tendrá que levantarse, ir hasta el baño y sentarse en el W.C. Este ejercicio deberá hacerse tres o cuatro veces en las horas cercanas al momento de ir a dormir.

Con el transcurso de los días el niño verá que cada vez le cuesta menos aguantar la orina y cortar su flujo cuando esté en el baño; esto será para él una muestra importante de que puede llegar a controlar la enuresis por completo. Por ello, es muy importante que todos sus progresos queden registrados en un calendario y que cada cierto tiempo se repase cuánto se ha evolucionado.

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