Trastornos en los genitales del niño

Desarreglos y enfermedades relacionados con los genitales

Un escroto vacío, el glande rojo o el chorro de pis desviado: los órganos genitales de los niños a veces sufren percances de mayor o menor calado. Sigue los consejos de un especialista, George Audry, cirujano urólogo pediatra en el hospital Armand-Trousseau de París.

Transtornos en los genitales del niño

En cuanto hay algún contratiempo relacionado con el sexo de tu hijo, tiendes a asustarte. Los complicados nombres de las patologías del aparato genital (fimosis, hipospadias, ectopia testicular) tampoco ayudan a tranquilizarte, la verdad. Para conocer mejor y dominar estos trastornos que tienen solución, lee atentamente las explicaciones del doctor Audry.

 El prepucio del niño está cerrado

¿Qué pasa?

En la gran mayoría de los casos, este fenómeno es completamente normal y se resuelve a lo largo de la infancia sin ninguna intervención. Solo en contadas ocasiones se trata de una verdadera fimosis: una constricción anormal del extremo del prepucio que impide al glande descubrirse por completo.

¿Cómo se trata?

Cuando es una verdadera fimosis y el niño tiene más de 3 años, se aplica un tratamiento local con una pomada a base de corticoides. En el 75% de los casos, esos potentes antiinflamatorios permiten flexibilizar el anillo del prepucio. ¡Problema resuelto!
Si el tratamiento falla, se procede a la intervención quirúrgica. El cirujano decide la técnica más apropiada. Puede practicarle una plastia del prepucio, haciendo una incisión en el anillo prepucial para ensancharlo. La segunda posibilidad es la circuncisión o ablación del prepucio. Estas intervenciones son de carácter ambulatorio, el niño no duerme en el hospital.

El niño tiene el prepucio rojo y le escuece

¿Qué le pasa?

Puede que el niño tenga una infección provocada por una fimosis. Como el prepucio no se puede retraer, los gérmenes se acumulan debajo. El niño padece una balanitis. A veces se observa pus en el interior de la abertura.

¿Cómo se trata?

Estamos ante una infección. El tratamiento consiste en baños locales antisépticos y, a veces, en la administración de antibióticos.

El niño tiene el glande inflamado y le duele mucho

¿Qué le pasa?

Esta “crisis” brutal siempre se desencadena después del lavado porque, tras retirarle el prepucio, olvidas ponerlo en su sitio. Entonces el prepucio se queda enrollado en la base del glande e impide la circulación de la sangre, provocando hinchazón. Es una parafimosis que ocurre cuando el prepucio es un poco estrecho.

¿Cómo se trata?

Solo hay una solución: llevar al niño al médico o al hospital. Solo un profesional puede hacer que el prepucio vuelva a pasar por encima del glande. No intentes hacerlo tú misma. En general, al niño tan solo le queda un mal recuerdo. Por eso es tan importante acordarse siempre de recolocar el prepucio después del lavado. Si este episodio ocurre a menudo, puede ser debido a una fimosis que habrá que tratar. Tienes que llevar al niño al urólogo.

Uno de los escrotos del niño está vacío

¿Qué le pasa?

El médico palpa la bolsa escrotal y la nota vacía: no hay testículo en su interior. Este último no ha acabado de descender antes del nacimiento o durante los primeros meses de vida. Se ha detenido por el camino, en algún lugar entre la ingle y la raíz del pene. Es un problema porque, en ese lugar, está a la temperatura del cuerpo (37 ºC), que es un poco alta para el testículo lo que, más adelante, podría alterar la formación de espermatozoides. Por eso hay que colocar el testículo en su lugar, en el escroto, donde la temperatura es más baja.

¿Cómo se trata?

Con una intervención quirúrgica ambulatoria, cuando el niño tiene entre 1 y 3 años. Un incisión en la ingle permite liberar el testículo, para luego fijarlo en la base del escroto. ¡Y listo!

El niño tiene el testículo inflamado y le duele mucho

¿Qué le pasa?

Probablemente sea una torsión testicular. El cordón testicular, formado por el canal espermático y los vasos que irrigan el testículo, se tuerce sobre sí mismo. Es algo que no solo les sucede a los adolescentes, sino también a los niños pequeños. Es extremadamente doloroso. Se produce cuando el testículo está mal adherido al fondo de la bolsa escrotal.

¿Cómo se trata?

La torsión testicular es una emergencia médica: solo se dispone de unas horas para operar e impedir así que el testículo que ya no recibe sangre sufra un daño permanente. No des nada de comer a tu hijo antes de salir hacia el hospital para consultar a un especialista, porque puede que lo operen inmediatamente.

Al niño le sale el chorro de pis desviado

¿Qué le pasa?

Tu hijo sufre una anomalía congénita: hipospadias anterior. El meato, el extremo de la uretra por donde sale la orina, no está situado en la punta del glande, sino en la cara ventral del pene. Esta particularidad no es grave ni dolorosa, solo molesta porque, al hacer pis, el chorro sale desviado y puede que tenga el pene acodado (doblado hacia abajo). 

¿Cómo se trata?

Hay que intervenir quirúrgicamente. Pero no es una operación urgente, se puede esperar hasta los 18 meses. El cirujano le reconstruirá la punta de la uretra y, eventualmente, le enderezará el pene. Es importante que la operación la realice un cirujano pediatra que conozca bien la urología del niño.

El niño tiene el escroto inflamado, pero no le duele

¿Qué le pasa?

Simplemente que tiene la bolsa escrotal llena de líquido. Por eso hablamos de hidrocele. ¿De dónde viene esa agua? Ha sido secretada por una de las envolturas de la bolsa, la túnica vaginal. Este trastorno, frecuente en los niños prematuros, no supone ningún peligro para el testículo.

Atención: a veces, ese líquido proviene directamente del vientre. Eso ocurre cuando existe una comunicación anormal entre el abdomen y el escroto. Por ese conducto puede deslizarse, junto con el agua, un trozo de intestino: es una hernia inguinal.

¿Cómo se trata?

Si es una hidrocele simple, generalmente se espera a que el líquido se reabsorba solo. Una punción no serviría de nada, porque el escroto volvería a llenarse de agua.

Si hacia los 3 o 4 años el problema persiste, le operarán para eliminar la hidrocele. En cambio, si hay una hernia inguinal, siempre se interviene quirúrgicamente para cerrar ese conducto de comunicación anormal.

Isabelle Gravillon.  © Enfant Magazine

* Mas información en «Trastornos en los genitales de las niñas»

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Comentarios (1)

31 jul 2015 04:36 ann

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