Síndrome de muerte súbita

Tras muchas investigaciones, se cree que este síndrome no es un fenómeno único causado siempre por los mismos problemas médicos.

¿Qué es?

Es la muerte repentina e inesperada de un niño menor de 1 año de edad, sin antecedentes de enfermedad y por causas desconocidas. Suele producirse mientras el bebé duerme.

Causas

A pesar de los numerosos y minuciosos estudios realizados en las autopsias tras el fallecimiento de los bebés, la causa o causas permanecen desconocidas. Tras muchas investigaciones, se cree que este síndrome no es un fenómeno único causado siempre por los mismos problemas médicos, sino que es consecuencia de un fallo simultáneo de varias funciones orgánicas que provocan una alteración en la respiración del niño y conduce a su muerte inesperada mientras duerme.

Incidencia

Es la causa de muerte más frecuente en niños de 2 a 4 meses, y afecta aproximadamente a 1 de cada 1000 nacidos en países desarrollados. También se sabe que su incidencia aumenta durante los meses de invierno

Factores de riesgo

Según las estadísticas, los siguientes factores incrementan el riesgo de un bebé de padecer el Síndrome de Muerte Súbita:
• Ser varón.
• Dormir boca abajo.
• Dormir en la misma cama que los padres.
• Haber nacido en un parto múltiple.
• Ser prematuro y tener bajo peso al nacer.
• Que la madre haya tenido otro hijo fallecido como consecuencia del síndrome
• Que la madre fume o consuma drogas.
• Ser hijo de madre adolescente.
• Criarse en situaciones de pobreza.

Síntomas

No hay síntomas. Los lactantes que mueren a causa del Síndrome de Muerte Súbita no parecen sufrir ni luchar por su vida.

Prevención

Basadas en estudios médicos, estas son las recomendaciones que dan los expertos para evitar el Síndrome de Muerte Súbita:
• Acostar siempre a los bebés boca arriba, con la cabecera de la cuna elevada unos 15 cms y la cabeza ladeada.
• Instalar un colchón firme y no poner almohada.
• Procurar que los pies del bebé toquen el límite de la cuna para evitar que el niño se desplace por debajo de la ropa de cama.
• Vigilar que la habitación del bebé tenga una temperatura agradable y que el ambiente esté totalmente libre de humo.
• Amamantar al bebé si es posible: la lactancia disminuye la incidencia de algunas infecciones de las vías respiratorias altas, que se cree podrían influir en el Síndrome de Muerte Súbita.

Apoyo psicológico

Los padres que han perdido a un niño por síndrome de muerte súbita suelen experimentar un profundo dolor unido a un gran sentimiento de culpa, ya que no encuentran ni existe explicación médica para este tipo de muerte. Esa situación puede agravarse por tener que esperar a la realización de una autopsia para determinar la causa de la muerte.
Recibir el apoyo y comprensión de familiares y amigos y, sobre todo, de profesionales sanitarios especializados y asociaciones de padres de niños fallecidos por este síndrome, puede ser de gran ayuda para estos padres.

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