Enfermedades comunes del niño: varicela

Síntomas, tratamiento y prevención de la enfermedad

La varicela es una enfermedad infecciosa especialmente contagiosa (el 90% entre familiares y escolares). Su máxima incidencia se registra en la edad preescolar y escolar, entre los 5 y 15 años.
Aparece normalmente a finales del invierno y a principios de primavera y es más frecuente en climas fríos.

Enfermedades comunes de los niños: la varicela

Causas y transmisión

Debida a la infección primaria por el virus varicela-zóster, la varicela se propaga de persona a persona a través de las gotitas de saliva expulsadas al hablar y por toses o estornudos, y también por contacto directo con las lesiones cutáneas típicas de la enfermedad. La transmisión a través de objetos es menor.
El período de incubación de la varicela oscila entre los 9 y los 21 días. El contagio es posible desde unos días previos al brote, 15-20 días hasta la aparición de costras en las lesiones, es decir, hasta que todas las ampollas están secas.

Síntomas

La varicela se caracteriza por la aparición de vesículas o ampollas en toda la piel: cuero cabelludo, genitales e incluso la boca. Al principio son manchas rojizas que se transforman primero en pápulas y después en vesículas, que al romperse se secan formando las costras. Normalmente se desarrollan en forma de brotes, por lo que suelen coincidir al mismo tiempo lesiones en diferentes estadios evolutivos. A diferencia de los exantemas del sarampión, la varicela conlleva muchos picores. Además, la varicela produce estos otros síntomas:

→Fiebre.
→Cefalea y malestar general.
→Náuseas.
→Vómitos.
→Pérdida de apetito.
→Dolor abdominal.

Complicaciones

Aunque es una enfermedad benigna, pueden aparecer complicaciones en personas con las defensas bajas. Estas son las más frecuentes:

→Sobreinfección de las lesiones.
→Neumonía, en raras ocasiones.
→Ataxia cerebelosa, con descoordinación de las articulaciones.
→Meningoencefalitis, con alteración del estado de conciencia y convulsiones.
→Hepatitis.
→Alteraciones hematológicas.

Tratamiento: alivio de los síntomas

No existe un tratamiento específico para la enfermedad, pero se pueden paliar sus síntomas con estas medidas:

→Administrando antitérmicos para la fiebre.
→Administrando antihistamínicos para reducir el picor.
→Con baños diarios de agua templada con un poco de bicarbonato.
→Cortando y limpiando las uñas para evitar lesiones de rascado e infecciones.
→Manteniendo al niño sin ropa la mayor parte del tiempo para evitar el roce con los tejidos.
→Con una alimentación variada que incluya abundantes líquidos.

Una vez curada la enfermedad, produce inmunidad definitiva.

Prevención

Al igual que las paperas, el sarampión y otras enfermedades de origen vírico, la mejor manera de prevenir esta enfermedad es con la administración de la vacuna.

Varicela y embarazo

La infección puede transmitirse durante el embarazo, aunque es poco probable en la actualidad, ya que el 90% de los adultos están inmunizados. Los riesgos para el feto o recién nacido varían según el momento de la gestación en que se presente el contagio:

→Durante los tres primeros meses de gestación, existe un 2% de probabilidades de que el feto sufra varicela congénita. El bebé afectado puede presentar cicatrices cutáneas y malformaciones oculares, neurológicas y de las extremidades.
→Dentro de los cincos días anteriores al parto o durante los dos días siguientes, puede darse la varicela neonatal, que puede ser grave debido a que el recién nacido no ha tenido tiempo aún de recibir los anticuerpos maternos.

 

Comentarios (1)

01 abr 2016 08:14 benito rodrigues e hijos

como le llaman a cundo dejan de comer cosas nutritivas

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