Dolor de oídos

Causas y tratamiento para el dolor de oídos.

Otitis y amigdalitis son las causas más frecuentes del dolor de oídos, pero no las únicas. El oído es un área muy sensitiva, capaz de molestar por alteraciones del propio oído o de áreas vecinas. Por ello es necesario establecer un correcto diagnóstico para conocer las causas antes de indicar el tratamiento.

”Por ello es necesario establecer un correcto diagnóstico para conocer las causas antes de indicar el tratamiento”, señala el doctor Carlos Cenjor, Secretario General de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y jefe del servicio de ORL de la Fundación Jiménez Díaz.

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Por qué duele

La trompa de Eustaquio (el tubo que conecta el oído medio con la parte posterior de la nariz) ayuda a mantener una misma presión de aire a ambos lados del tímpano, pero si está obstruida, por ejemplo por una infección, entra menos aire en el oído medio, y la presión disminuye. Esta diferencia de presión es lo que causa el dolor de oído e incluso puede llegar a romper el tímpano. Una infección de garganta puede llegar también hasta el oído, a través de la trompa de Eustaquio o a través de la sangre.

Otitis media, la más frecuente

Se trata de una inflamación producida por bacterias o por virus, que causa un gran dolor y pérdida de audición temporal. Por lo general, aparece como una complicación de un resfriado común o una rinitis alérgica.

Fiebre y otros síntomas

Los niños pequeños con una infección de oídos pueden tener, además del dolor, otros síntomas, como náuseas, vómitos, diarrea e incluso fiebre de hasta 40º C. Debido a que entra menos aire en el oído y hay más presión, el tímpano se abomba o se inflama, y puede romperse. Cuando ocurre, el oído sangra y supura. Con esta supuración disminuye el dolor, pero eso no significa que esté curado: hay que tratar la infección cuanto antes para evitar que se extienda, porque existe el peligro de que afecte a áreas próximas como las meninges o el oído interno en lactantes, lo que puede hacer necesario la apertura del tímpano para favorecer el drenaje. Si eso ocurre, aparece dolor de cabeza, vómitos, escalofríos y fiebre. Si el niño es pequeño y no puede describir los síntomas, hay que estudiar sus reacciones. El llanto y la tendencia a llevarse las manos al oído pueden ser una señal. La fiebre, náuseas y vómitos pueden confirmarla.

Diferentes tratamientos

Según el doctor Carlos Cenjor, no podemos tratar correctamente el dolor de oídos sin conocer la causa. Los tratamientos van desde los analgésicos, antiinflamatorios y descongestionantes nasales a los antibióticos, que pueden ser orales, inyectables, en gotas…, y su administración dependerá de las características del dolor.

Motivos más frecuentes

•Ha entrado agua en el oído (otitis externa). • Un resfriado (otitis media).• Amigdalitis: el dolor se extiende hacia el oído. • Por un tímpano perforado. • El nacimiento de un diente inflama las encías y afecta al oído. • Por rinitis alérgica. • Debido a la articulación de la mandíbula (en casos poco habituales).

Qué NO hacer

•No medicar al niño si no es por prescripción médica. • No utilizar remedios caseros, como baños de alcohol, si no es por indicación médica. Un baño de alcohol, por ejemplo, en el caso de que un tímpano esté roto, puede causar un dolor insoportable. • Tener especial cuidado con los bastones y utilizarlos lo menos posible cuando el oído está dañado o le duele. Su utilización puede alterar el manto ácido del oído.

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