En su hábitat natural los hámsters rusos duermen apilados, como en una comuna hippie, en galerías subterráneas.
El hámster ruso procede de las inhóspitas llanuras de Asia central, al norte de Kazajstán. Aunque parezcan tan pequeños e indefensos, lo cierto es que se han encontrado colonias en Siberia, donde la temperatura puede alcanzar los 25º bajo cero. Su gran habilidad para construir enormes madrigueras conectadas mediante túneles les permite sobrevivir en estos climas tan extremos. Este divertido roedor, conocido también como "lemming" (igual que aquel videojuego de hace unos años), es un animal sociable que forma colonias. A través de sus laberintos subterráneos, los hámsters rusos transportan y acumulan el alimento. Como anécdota, una de las estancias de la madriguera es reservada como dormitorio común, donde toda la familia (y puede llegar a ser muy numerosa) duerme apilada, como si de una comuna hippie se tratase. Como mascota, el ruso tienen un carácter que puede ser bastante distinto entre dos individuos de la misma especie. La explicación es que, genéticamente, son animales que se organizan de forma jerárquica. Esto quiere decir que, en su hábitat natural, hay unos líderes y unos seguidores. El hámster ruso es una mascota ante todo divertida, con la que disfrutaremos observando sus trastadas, correteos y ejercicios.
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