Conmishijos.com | Portal Web para Padres e Hijos
Enséñale a sacar partido de las derrotas

Deporte: cómo tranquilizar a un niño que tiene miedo a perder una competición


La competición deportiva es una buena ocasión para enfrentarse a los demás y luchar por un objetivo. Pero, a veces, supone demasiada presión para el niño o la niña. ¿Cómo podemos ayudarle a controlar el estrés el día señalado? ¿Cómo hacerle comprender que también se aprende de los errores y de las derrotas? Aquí tenéis algunos consejos.

Des-dra-ma-ti-zar

Una competición no es una cuestión de vida o muerte. “Es esencial desdramatizar el riesgo eventual de perder, subraya Geneviève Henry, psicóloga clínica de niños y adolescentes, Sobre todo porque, a menudo, la presión procede de los adultos”. Generalmente, los niños suelen tener miedo a decepcionar a sus compañeros de equipo, a su entrenador o a sus padres. “El papel de los padres, apunta Geneviève Henry, consiste en lograr que los hijos distingan entre el valor de la persona y sus resultados: perder no convierte a nadie en un “inútil”. Aunque fracasemos, seguimos siendo los mismos, nuestra valía no cambia”. Hasta los mejores pierden…

Analizar juntos lo que ha pasado

Cuando una competición va mal y el niño fracasa en lo que creía destacar, es importante hablar con él sobre lo ocurrido, ayudarlo a analizar lo que ha pasado. ¿Estaba nervioso? ¿Cansado? ¿Le faltaba entrenamiento? “A veces, los niños tienden a acusar a los árbitros de tomar decisiones injustas, comenta Geneviève Henry. Hay que ayudarles a aceptar un resultado, a reconocer una mala actuación, a analizarse a sí mismos”. Y a identificar lo que podrían mejorar para la próxima vez. Los adultos tienen que valorar la dificultad y la exigencia de las competiciones y no apuntar a un niño a un torneo que esté por encima de sus posibilidades.

Ayudarlo a aprender de las derrotas

Hay un montón de razones para perder: hay días en los que todo sale y otros en los que no sale nada, a veces el rival es más fuerte... Pero, en otras ocasiones, la culpa está en la falta de entrenamiento, porque, como es evidente, el deporte exige un esfuerzo. “En todos los casos, subraya Geneviève Henry, el niño tiene que sentir que perder no es una fatalidad y que también se aprende de las derrotas. Es el momento de ayudarlo a analizar lo que necesita mejorar para no encontrarse de nuevo en apuros”. La idea de luchar por un objetivo puede hacer que algunos niños recuperen el placer por el esfuerzo. Es fundamental acompañarlos tanto en sus victorias como en sus derrotas. Sophie Coucharrière

Articulos relacionados

  Comentarios

Escribe un comentario

Si tienes problemas leyendo el código, pincha de nuevo en el código para generar uno nuevo.
Jueves 24 de Mayo de 2012
newsletter_top1
newsletter_top1
Síguenos
Twitter Facebook Youtube
Quiénes somos   |   Publicidad   |   Contacta con nosotros   |   Aviso legal   |   Enlaces   |   Mapa del sitio   |   Regalos personalizados   |   Guiainfantil.com   |   Diariofemenino.com   |