Cómo estar al tanto de sus tareas escolares

Cuando nuestros hijos o nuestras hijas estudian Primaria, nuestro obligación como padres es revisarles los deberes y procurar que ese momento sea lo más agradable posible

Revisar los deberes hechos durante el tiempo de estudio

Si los padres no estamos en casa en el momento en que el niño hace los deberes (si, por ejemplo, al volver del colegio, lo cuida una canguro, una vecina o sus abuelos) es conveniente que nos acostumbremos a repasar el trabajo con él, ya sea cada tarde –si tenemos tiempo- o durante el fin de semana. No se trata solo de comprobar que ha hecho bien los deberes sino, sobre todo, de mostrarle que nos interesamos por sus estudios. A menudo, los deberes son el único vínculo tangible entre el colegio y las familias, hay que prestarles atención.

¿Y si no funciona?

En todas las familias hay factores de tensión enraizados en la vida cotidiana que parecen insalvables. A veces, el momento delicado es el de la ducha; otras, la hora de cepillarse los dientes, o la de comer, o la de acostarse... y, muchas veces, el motivo de tensión son los deberes. Intentamos no perder la calma, lo explicamos una vez, dos, pero, a pesar de todo, sube la tensión, todo el mundo se pone nervioso y la cosa acaba en gritos y portazos. Vamos, todo un fiasco. El arte de la pedagogía es una profesión y un verdadero talento que, por desgracia, no todos poseemos. Además, lo que se dirime entre padres e hijos supera ampliamente el marco escolar y los deberes se convierten en el terreno donde se ventilan esas tensiones, por lo demás totalmente naturales.

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