Lo que nadie cuenta acerca del parto

Lo que puede ocurrir durante el parto

A pesar de acudir a Educación Maternal, leer libros o hablar con amigas, hay ciertas cosas que pueden ocurrir durante el trabajo de parto que nadie suele contar. Aquí está lo que es normal y lo qué no, y qué esperar durante el nacimiento del bebé.

Lo que nadie cuenta


Vómitos

Pueden ocurrir debido a las contracciones uterinas, que cuando son muy frecuentes terminan por irritar el estomago, y si éste esta lleno, es posible que aparezcan nauseas y vómitos. También se pueden producir como consecuencia del dolor que estás experimentando, o como resultado de la comida que se encuentra dentro de tu estómago (por lo general la digestión se detiene durante el parto). Para evitar los vómitos, come sólo alimentos ligeros durante los pródromos de parto y bebe sólo líquidos claros una vez que estés en trabajo de parto.

La anestesia epidural puede causar una bajada brusca de la tensión arterial y una primera señal de esto, suelen ser las náuseas y los vómitos.

Escalofríos y castañeo de dientes

No tiene nada que ver con el frío. De hecho, la temperatura corporal suele subir uno o dos grados durante el parto, para que te sientas caliente. Aunque la causa real no se sabe con exactitud, se cree que una pequeña cantidad de sangre fetal se cruza en el torrente sanguíneo de la madre y si hay una incompatibilidad en el tipo de sangre entre la madre y el bebé (por ejemplo, su sangre es del tipo A y de su bebé es de tipo B) la madre tiembla y siente escalofríos.

También son un efecto secundario de la anestesia epidural y suelen aparecer a los 30 minutos de la administración y desaparecen en una hora aproximadamente, sin suponer ninguna complicación para la mujer.

Gases

Cuando el bebé desciende a través del canal de parto, el aire penetra y se ve forzado a salir del ano, así que prepárate porque puede pasar que expulses algún gas. Esto es especialmente probable si te has puesto la epidural, que relaja el esfínter anal, pero ¡no te ruborices! los profesionales están acostumbrados.

Otro efecto secundario puede ser que a medida que la cabeza del bebé se abre paso por el canal vaginal, el recto se aplana y su contenido es expulsado produciendo alguna deposición. En cualquier caso, no te preocupes, esto no ocurre siempre, muchas mujeres cuando comienzan las contracciones de parto realizan varias deposiciones y el recto se queda vacío antes de la bajada del bebé por el canal vaginal.

Actuar instintivamente

Durante el parto, especialmente si no has recibido medicamentos para el dolor, puedes tener la necesidad de gritar, llorar, incluso insultar a tu pareja. Hay mujeres que están tan incómodas que se quitan la ropa, todas estas reacciones son comunes, sino que son simplemente una respuesta al dolor y el agotamiento. También se puede culpar a las hormonas: los médicos y las matronas están acostumbrados a estas reacciones. (Sin embargo, no se pierde nada con pedir disculpas después). Las mujeres que acuden a clases de Educación Maternal tienden a permanecer más calmadas durante el parto que aquellas que no lo hacen.

Dejar la mente en blanco

En el calor del momento, puede ser fácil olvidar lo que te enseñaron en las clases de Preparación al Parto. Algunas mujeres no pueden recordar las distintas posiciones que han aprendido para aliviar el dolor, se quedan bloqueadas o simplemente se dejan llevar por sus instintos, pudiendo olvidar muchos de los detalles del nacimiento. Así que asegúrate de que tu pareja se lleva la cámara de fotos.

Puede que no sea amor a primera vista

No te sientas mal si tu primera reacción cuando te pongan al bebé en tu tripa, no es una alegría inmensa. A algunas mujeres las ocurre, acabas de pasar por una experiencia agotadora y necesitas tiempo para recuperarte. Trata de ponerte el bebé al pecho cuanto antes e intenta relajarte con el recién nacido, esto os ayudará a conoceros.


Ana Tejeda. Matrona

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