Tabaco y embarazo

Semana 1 a 4: tabaco y embarazo

El consumo de tabaco durante el embarazo supone un riesgo para la salud de la madre, ya que aumenta el riesgo de padecer cáncer y enfermedades del corazón y también para su futuro hijo, ya que los componentes tóxicos del tabaco tienen efectos nocivos sobre el bebé, pudiendo causar anormalidades en su desarrollo, nacimiento prematuro y bajo peso al nacer.

Los principales riesgos de fumar durante el embarazo son los siguientes:

• Mayor probabilidad de abortos espontáneos

• Riesgo de parto prematuro (antes de las 37 semanas de gestación)

• Bajo peso al nacer

• Incremento de la mortalidad perinatal

• Mayor riesgo de "muerte súbita del lactante"

• Mayor probabilidad de desprendimiento de placenta

• Mayor riesgo de embarazo ectópico

• Hemorragia vaginal

 

Además favorece la aparición de várices durante el embarazo. Si a esto se le suma hipertensión arterial y alimentación inadecuada se puede ver comprometido el aporte se oxigeno y nutrientes al bebé a través de la placenta.

Muchos de los efectos adversos sobre el feto del consumo de tabaco se deben al monóxido de carbono y a la nicotina. Los dos compuestos provocan falta de oxígeno en la sangre que llega hasta el feto. Esta es la razón por la que los recién nacidos de madres fumadoras pesan menos y presentan un menor desarrollo.

Los bebés de madres fumadoras pueden llegar a presentar síndrome de abstinencia, son más nerviosos y más difíciles de calmar. También son más propensos a padecer infecciones respiratorias, otitis, alergias alimentarias o asma durante la infancia.

Los efectos del tabaco están relacionados con la dosis, cuanto más fume una mujer embarazada, mayor será el riesgo para el bebé. Es muy importante dejar de fumar en cuanto se sepa que se está embarazada. Y probablemente el inicio de la gestación sea el momento más adecuado para intentarlo, ya que se suele experimentar una repentina aversión a los cigarrillos.

Si fumas, ¡ahora es el momento de dejarlo! Pregunta a tu médico acerca de los recursos para dejar de fumar en tu área. Y si no lo consigues por completo, reduce tanto como sea posible, ten  en cuenta que cuantos menos cigarrillos fumes, menos efectos nocivos para el bebé. 

La mayoría de las personas que dejan de fumar, experimentan síntomas de privación, como irritabilidad, ansiedad, inquietud, fatiga o trastornos del sueño entre otros, aunque su duración e intensidad varían de una persona a otra. Pero ten en cuenta que los peores efectos de la privación que durarán de unos días o unas pocas semanas y los beneficios sin embargo, duraran toda la vida, tanto para la madre como para el bebé.

 Ana Tejeda. Matrona

 

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