Sentido del equilibrio y agilidad durante el embarazo

Sentido del equilibrio y agilidad durante el embarazo

A medida que progresa el embarazo, es normal que sientas dificultad para moverte y realizar determinadas actividades.

El embarazo es el origen de diversos cambios musculoesqueléticos debido a:

-  El aumento de peso. Debido al crecimiento del bebé, el incremento del tamaño del útero y la retención de líquidos entre otras cosas.

-  La acción de las hormonas. La pelvis se dilata ligeramente debido a la acción de la relaxina, con el objetivo de favorecer el paso del bebé en el momento del parto.

-  La adaptación postural. El crecimiento del útero modifica la curvatura de la espalda y desplaza el centro de gravedad.

Sentido del equilibrio en el embarazo

Estas modificaciones pueden repercutir sobre el sentido del equilibrio y la agilidad. A medida que progresa el embarazo, es normal que sientas dificultad para moverte y realizar determinadas actividades.

Las siguientes recomendaciones pueden ayudarte a mantener la estabilidad y autonomía de movimientos:

-  Cuando te agaches, flexiona las rodillas evitando doblar la espalda.

-  Procura no transportar cargas pesadas, y si lo haces, reparte el peso entre los dos brazos.

-  Utiliza puntos de apoyo. Por ejemplo, ayúdate de la barandilla cuando subas escaleras, apóyate en el lavabo cuando  realices tu higiene personal, para levantarte de la cama ponte de lado y ayúdate de los brazos.

-  Al caminar, no alargues la zancada. En casa, retira del suelo aquellos objetos que puedan hacerte tropezar (alfombrillas, juguetes, zapatos…).

-  Cuando te pongas de pie o te sientes, hazlo lentamente y con cuidado para evitar caídas.

-  Es aconsejable realizar ejercicio de forma regular, pero no te conviene realizar movimientos bruscos que puedan causarte alguna lesión.

-  Evita caminar por aceras o senderos en mal estado. Asimismo, si necesitas colgar unas cortinas o coger algún objeto de la parte superior del armario pide ayuda y no trates de alcanzar subiéndote a una silla pues podrías caerte.

Es fundamental que seas consciente de tus limitaciones y evites aquellas actividades que puedan poner en peligro tu integridad física. Después del parto, recuperarás el equilibrio y la agilidad habituales.

Aurora Fernández-Cañadas. Matrona

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