La preocupación por el bebé durante el embarazo

La preocupación por el bebé durante el embarazo

Tener miedos a cerca de la salud del bebé es una preocupación común del embarazo. Un pequeño porcentaje de estas preocupaciones no disminuyen ni si quiera con más información ni consejos tranquilizadores.

Si tus miedos son tan fuertes que no te permiten llevar a cabo las actividades de la vida diaria, porque no puedes concentrarte en el trabajo o realizar pequeñas tareas para no dañar al bebé, debes consultar con tu ginecólogo y será éste después de realizar las pruebas diagnosticas pertinentes quien valorará derivarte a otro especialista (psicólogo, psiquiatra…) si fuera necesario.

Los siguientes consejos pueden ayudarte a minimizar las preocupaciones y a disminuir los miedos desde el razonamiento y lo que es lógico.

1. No te preocupes sin razón. La gran mayoría de los bebés nacen sanos. Relájate e intenta disfrutar del embarazo, que en principio es un proceso fisiológico de la mujer. El hecho de que tengas miedo es una buena señal, porque puede significar que estás creciendo unido a su bebé.

2. Examina tus temores. Haz una lista de todo lo que te asusta e intenta razonar aquellos miedos que sean justificados y aquellos que no tienen ningún fundamento.

3. Comparte los miedos con tu pareja, amigos o con otras mujeres embarazadas, te ayudará saber como afrontan otras personas la situación que tú estas viviendo.

4. Consulta con un profesional. Si los miedos son realmente abrumadores, necesitarás ayuda de un especialista, háblale de tu lista de preocupaciones. Es probable que tu ginecólogo  pueda tranquilizarte. Bien realizando alguna prueba que alivie tu ansiedad o junto a diferentes profesionales del equipo buscaran una solución común.

5. Busca distracciones. Realizar actividades para distraerte de los pensamientos negativos puede ayudarte a sobrellevar la situación.

6. Reserva tiempo para ti. La investigación sugiere que las mujeres embarazadas que disfrutan de actividades de ocio tienden a tener menos bebés prematuros y de bajo peso al nacer. Encontrar tiempo para caminar, ver películas, hacer picnic, o simplemente se encuentran en una hamaca durante toda la tarde con un buen libro.

7. Técnicas de relajación. Acuéstate o reclínate en un sillón con los ojos cerrados. Durante 10 minutos, realiza respiraciones profundas y repite una simple palabra como "paz" o "alegría" para frenar tu ritmo cardíaco y disminuir la tensión muscular. Realizar clases de pilates y yoga también puede ayudarte a mantener la mente y el cuerpo ocupados.

 

Ana Tejeda. Matrona

 

 

 

 

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