La postura durante el embarazo

La postura durante el embarazo

A medida que avanza tu embarazo, el vientre crece y la espalda experimenta una serie de modificaciones para adaptarse a este aumento de peso.

La curvatura de la espalda se modifica, tendiendo a la hiperlordosis, lo que puede provocar dolores de espalda. Además, la pelvis se dilata ligeramente, debido a la acción de la hormona relaxina, que la va preparando para el momento del parto, y capacitando para el paso del bebé. Dicho cambio puede originar molestias, similares al dolor menstrual, en la parte baja del abdomen.

Para minimizar estos síntomas, respeta las siguientes medidas de higiene postural:

- Evita estar demasiado tiempo en la misma posición, ya sea de pie o sentada.

- Si debes permanecer de pie y quieta durante mucho tiempo, es aconsejable apoyar alternativamente cada pie sobre un objeto situado a pequeña altura para descargar la espalda. También es conveniente doblar de vez en cuando las rodillas para aliviar el peso en la espalda.

- Siéntate apoyando la espalda recta sobre el respaldo, con las piernas en ángulo recto con el suelo o cruzadas a la altura de los tobillos. Evita cruzar una pierna sobre la otra ya que dificulta la circulación y, por tanto, el retorno venoso.

- Si tienes que levantar objetos desde el suelo, dobla las rodillas y mantén la espalda recta.

- Cuando lleves peso sobre el hombro o el brazo, repártelo equitativamente o cámbialo de lado constantemente.

- El ejercicio físico regular (por ejemplo: caminar, nadar o hacer yoga) mantiene tu cuerpo flexible y ágil y previene las molestias musculares.

Aurora Fernández-Cañadas. Matrona

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