La importancia de la vitamina C

La importancia de la vitamina C

La vitamina C o acido ascórbico es fundamental para el desarrollo del tejido conjuntivo, la cicatrización de las heridas y el mantenimiento del colágeno.

Su ingesta durante el embarazo es importante ya que interviene en el desarrollo óseo del bebé y en el crecimiento y formación de los dientes y la piel. También tiene poder antiinfeccioso y es un potente antioxidantes, ya que destruyendo los radicales libres que pueden dañar las células.

Además favorece la absorción del hierro en el organismo, evitando la anemia ferropénica, muy frecuente en las embarazadas. Por esta razón se aconseja que aquellos platos ricos en hierro, se ingieran con zumo de naranja u otra fruta rica en vitamina C.

La vitamina C es una vitamina soluble en agua, el cuerpo no puede almacenarla,  por lo que es necesario proporcionársela todos los días.

Esta vitamina, que se encuentra en alimentos tales como frutas y zumos cítricos, como las naranjas, mandarinas, kiwis, pomelos, fresas, mangos y papayas; y en algunas verduras y hortalizas como los pimientos rojos y verdes, espinacas, tomates o espárragos.

Con una dieta saludable, equilibrada, que contenga al menos un cítrico por día, obtienes la cantidad de vitamina C requerida por el organismo, por lo que no es necesario ningún suplemento. Sin embargo la mayoría de los suplementos prenatales la contienen.

 

Ana Tejeda. Matrona

 

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