Ejercicios de Kegel para fortalecer el suelo pélvico

Sencillos ejercicios para prevenir las molestias del embarazo

Cuidar el suelo pélvico no sólo mejora la salud sexual, también previene algunas de las molestias del embarazo y el parto. Por ello, tanto si quieres quedar embarazada como si ya has dado a luz te recomendamos los ejercicios de Kegel.

Los ejercicios de Kegel ayudan a fortalecer el suelo pélvico, los músculos de la vagina, que sufren muchos cambios durante el embarazo y el parto. Gracias a ellos puedes mantenerte en forma durante estos meses.

Qué son los ejercicios de Kegel 

Qué son los ejercicios de Kegel

El suelo pélvico es un conjunto de músculos que cierran el suelo del abdomen manteniendo en posición correcta y en suspensión la vejiga, el útero y el recto en contra de la fuerza de la gravedad.

El debilitamiento del suelo pélvico puede provocar los siguientes trastornos:

  • • Incontinencia urinaria
  • • Prolapsos: caídas de los órganos abdominales
  • • Disfunciones sexuales

El suelo pélvico se debilita por múltiples causas. El embarazo (por el peso del útero), el parto (por el paso del bebé por el canal del parto), la obesidad y  los deportes de impacto son algunas de ellas. Durante el embarazo, fortalecer los músculos del suelo pélvico te ayuda a:

  • • Prevenir la incontinencia urinaria
  • • Facilitar el parto (se producen menos desgarros)
  • • Aumentar la circulación sanguínea en la zona rectal (menor posibilidad de tener hemorroides)
  • • Evitar el prolapso de útero o vejiga tras el parto

Los ejercicios de Kegel fueron ideados por el Doctor Arnold Kegel. Se basan en contraer y relajar los músculos del suelo pélvico en repetidas ocasiones con el objetivo de incrementar su fuerza y resistencia. Para contraer los músculos del suelo pélvico imagínate que estás haciendo pis y aprieta fuerte como si quisieras parar el flujo de orina.

Cómo hacer los ejercicios de Kegel

•Contracciones breves e intensas para mejorar la fuerza. Recuerda que la pausa debe durar el doble de la contracción. Ejemplo: si contraes 5 segundos, relaja 10 segundos. Repetir varias veces sin superar el punto de fatiga muscular.

• Contracciones mantenidas para mejorar el tono. Inspirar, a continuación espirar lentamente mientras se contrae el suelo pélvico.

Una vez controlada la técnica, puedes realizar los ejercicios sentada, de pie o tumbada. Para no olvidarte de realizarlos, puedes asociarlos a una determinada actividad. Por ejemplo, puedes hacer los ejercicios de Kegel cuando vas en el autobús camino del trabajo.

Aurora Fernández-Cañadas. Matrona

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