Anemia y embarazo

Anemia y embarazo

En el embarazo, las necesidades de hierro están aumentadas debido al desarrollo y crecimiento del bebé. Con frecuencia, la dieta y los suplementos no son suficientes para mantener unos niveles adecuados de hierro.

El resultado es la disminución de las cifras de hemoglobina y la aparición de anemia. Sus síntomas son: fatiga, palpitaciones, somnolencia, palidez, sudoración y dificultad para respirar.

El progresivo aumento del tamaño del útero puede provocar alguno de los síntomas mencionados. Por ello, la mejor forma de diagnosticar la anemia es mediante la analítica de sangre que te extraen en cada trimestre del embarazo.

Si presentas anemia, tu obstetra te prescribirá suplementos de hierro. Es recomendable tomar dicha medicación en ayunas acompañada de alguna fuente de vitamina C (zumo de naranja) para facilitar su absorción.

Recuerda incluir alimentos ricos en hierro en tu dieta: carnes rojas, pescado y pollo. No te preocupes si al iniciar el tratamiento las heces se oscurecen, pues es una de las consecuencias habituales.Los suplementos de hierro también pueden causar nauseas, diarrea o estreñimiento. Si es así, consúltalo con tu médico.

Existen otros tipos de anemia, menos frecuentes durante el embarazo, que requieren tratamientos específicos.

 

Aurora Fernández-Cañadas. Matrona

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!

Artículos relacionados

  • Anemia y embarazo

    ¿Es normal tener anemia en el embarazo?