Amniocentesis en el embarazo

Prueba que diagnostica el estado del feto durante la gestación

El líquido amniótico contiene datos importantísimos sobre la salud del bebé. ¿Debo someterme a una amniocentesis a pesar del riesgo que entraña la prueba para el feto? Es la pregunta que se hacen hoy la mayoría de las embarazadas. En esta era de embarazos tardíos, con mayores probabilidades de dar a luz bebés con defectos de nacimiento, un 50% de embarazadas españolas se someten a esta prueba, que permite detectar anomalías cromosómicas (como el síndrome de Down) y otras enfermedades. Un porcentaje considerable prefiere en cambio dejar que la naturaleza siga su curso y aceptar sin reservas al bebé que llega. 

Amniocentesis en el embarazo

¿Qué es la amniocentesis?

Se trata de un test prenatal que permite tomar una muestra de líquido amniótico de la bolsa que rodea al feto para su posterior análisis. La muestra se extrae insertando una fina aguja en el útero a través del abdomen: se realiza con ayuda de imágenes de ecografía. Permite realizar diferentes pruebas. Afortunadamente, apenas el 5% de las amniocentesis practicadas detecta que existe una anomalía en el feto.

¿Qué información suministra la amniocentesis?

El líquido amniótico (fluido que rodea al feto durante el embarazo), contiene células de piel fetal y otras sustancias, como la alfa-fetoproteína (AFP), que proporcionan datos importantísimos sobre el desarrollo y la salud del bebé antes de su nacimiento.

¿Para qué sirve la amniocentesis?

Permite detectar algunos defectos de nacimiento. Como conlleva un pequeño riesgo, tanto para la embarazada como para el feto, suele aconsejarse especialmente a mujeres con riesgo significativo, entre ellas:
Las que han dado resultados anómalos en las ecografías
Las que (tanto ellas como sus parejas) tienen un historial familiar de defectos de nacimiento.
Las que tienen ya hijos con defectos de nacimiento o antecedentes de embarazos con defectos en el feto.
Las que tendrán 35 o más años en el momento del parto.

¿Qué enfermedades permite detectar?

Aunque no permite determinar todos los defectos de nacimiento, la amniocentesis es útil para detectar :
- Síndrome de Down
- Anemia de células falciformes (anemia drepanocítica)
- Fibrosis quística
- Distrofia muscular
- Tay-Sachs y enfermedades similares
- Algunos defectos del tubo neural (enfermedades en las que el cerebro y la médula espinal no se desarrollan bien), como la espina bífida y la anencefalia.
La amniocentesis es también la prueba que con mayor certeza permite conocer el sexo del bebé. Realizada en el tercer trimestre, permite saber si los los pulmones del bebé están lo suficientemente maduros como para adelantar el parto en caso necesario. También puede estar indicada para valorar una posible infección.
Las ecografías realizadas al mismo tiempo que la amniocentesis pueden detectar defectos adicionales, como paladar hendido, labio leporino, pie zambo o defectos cardiacos. Otros defectos de nacimiento no son detectados ni por la amniocentesis ni por las ecografías prenatales.

¿Cuándo se realiza la amniocentesis?

Según expertos de la Sociedad Española de Diagnóstico Prenatal, "cuanto más tarde mejor, porque el riesgo de aborto espontáneo va disminuyendo con el tiempo". Lo ideal, según la SEDP es realizar la prueba entre las 15 y las 17 semanas de embarazo. (La Ley Orgánica de 5 de julio de 1985 legaliza el aborto antes de las 22 semanas de embarazo en el caso de un feto con graves taras físicas o psíquicas).

¿Es una prueba fiable?

Se calcula que su fiabilidad es del 99.4%.

¿Qué riesgos conlleva?

Conlleva un pequeño riesgo de aborto (de 1 entre 200 ó 400, dependiendo de los centros). En casos verdaderamente raros, puede ocasionar lesiones a la madre y el bebé, infecciones o parto prematuro.

¿Cómo se desarrolla una amniocentesis?

Primero, te limpian el abdomen con un antiséptico y te administran un anestésico local. Guiado por imágenes de ultrasonido (ecografía), el médico localiza la posición del feto y la placenta y luego inserta una aguja hueca y fina en tu abdomen. La aguja penetra en el útero y la bolsa amniótica (lejos del bebé) y extrae una pequeña cantidad de líquido. La muestra se envía al laboratorio para su análisis.

Otras preguntas sobre la amniocentesis

¿Es dolorosa la prueba?
Es normal sentir molestias y dolores parecidos a los de la regla, tanto durante la prueba como en las horas posteriores a la misma.

¿Puedo volver a mis actividades normales después del procedimiento?
El médico te aconsejará que te vayas a casa y te relajes durante el resto del día. En las 24/48 horas siguientes, no debes hacer ejercicio, tener relaciones sexuales, levantar pesos de más de 8 ó 10 kilos (incluidos bebés) ni realizar actividades intensas. Puedes tomar paracetamol cada 4 horas para aliviar el dolor o las molestias. Al día siguiente puedes volver a tu vida normal, a no ser que el médico haya indicado otra cosa.

¿En qué casos debo llamar al médico después de la prueba? 
Debes hacerlo si desarrollas fiebre, tienes pérdidas o flujo anómalo o tienes dolores abdominales intensos.

¿Cuándo dan los resultados?
Se recogen entre 2 y 4 semanas después, aunque hay técnicas de biología molecular que permiten disponer de resultados provisionales en tan sólo 48 ó 72 horas.

¿Debe informar el ginecólogo a la embarazada acerca de la amniocentesis?
Tiene la obligación de hacerlo. Si no informa a la madre de la posibilidad de someterse a la prueba y el bebé nace con algún problema detectable mediante dicha prueba, incurre en una responsabilidad legal. En cuanto a las decisiones posteriores (de conservar o no el feto en los plazos previstos por la ley) la responsabilidad es de los padres.

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!

Artículos relacionados

  • Triple Screening y amniocentesis en el embarazo

    Triple Screening y amniocentesis en el embarazo

  • Riesgos laborales de la mujer embarazada

  • Embarazo de gemelos

    Embarazo de gemelos

  • Embarazo de alto riesgo

    Embarazo de alto riesgo

  • El embarazo después de los 35 años

    El embarazo después de los 35 años