Nunca le digas que es malo

¿Qué consecuencias tiene descalificar a tu hijo/a?

Pero en el día a día, nuestra paciencia se pone a prueba en numerosas ocasiones y, a veces, decimos cosas para corregir su comportamiento que les pueden hacer mucho daño. Antes de perder la paciencia y recurrir a las descalificaciones, se pueden tomar ciertas precauciones para tratar de disminuir al máximo los conflictos. 

Un tiempo para ellos

Si no queremos llamarlos la atención continuamente, lo primero es hacerles saber que los queremos y reservarles un huequecito en nuestra agenda para estar con ellos a solas.

Un entorno seguro y divertido

También hay que asegurarse de que el entorno en el que se mueven no entraña peligro. Ser padres con recursos les reportará continuo entretenimiento y no los dejará caer en el aburrimiento y tener ideas peregrinas.

Confianza, previsión y rutinas

Confiar en ellos nos quitará trabajo y ellos se sentirán autosuficientes. Ser previsores y satisfacer sus necesidades básicas evitará que se vuelvan irascibles por estar excesivamente hambrientos, sedientos o cansados. Seguir rutinas les da seguridad, porque pueden anticipar lo que van a hacer a continuación. Explicarles con tiempo la alteración de esas rutinas (viaje, visita al doctor) evitará comportamientos imprevistos. Se suelen resistir a obedecer órdenes, suelen aceptar mejor las prohibiciones y las alternativas. 

Por supuesto, es imposible evitar todos los conflictos y para cuando se produzcan nosotros debemos estar ahí comprendiéndolos y recordándoles las normas una vez más, pero con palabras amables.

Comentarios (2)

13 nov 2016 22:32 Roya Massarrat

Estoy totalmente de acuerdo. Soy psicóloga y terapeuta familiar y me ha gustado mucho la claridad de este articulo.

03 nov 2016 03:28 Debora

Si es verdad! no tenemos que decirles eso... aunque tengamos que mordernos la lenguaa es mejor decirles que eso no corresponde y explicar brevemente lo que esta bien hacer.

Artículos relacionados