Los niños y la sexualidad

El descubrimiento de la sexualidad en la infancia

Entre los 5 años y los 7 años, aunque los niños y las niñas aún son pequeños, están ya en pleno descubrimiento de su identidad sexual, de su sensualidad y de su cuerpo. Y, a veces, les cuesta mucho menos que a nosotros hablar de ello. Stéphane Clerget, psiquiatra infantil, nos da algunos consejos para abordar con ellos este tema que, muchas veces, sigue siendo tabú.

Hablar de sexo con los niños

Descubrimiento de la sexualidad en la infancia

Entre los 5 y los 7 años, es la edad en la que se expresan todas las formas de relación amorosa: el deseo de besar, la seducción, los celos, la pasión. El niño muestra una gran curiosidad por el tema y es algo perfectamente natural. Ya sabe que es un niño o una niña y se interesa por las diferencias en los órganos sexuales. Explora su cuerpo y aprecia las sensaciones que le produce ese descubrimiento.

¿El descubrimiento de la sexualidad puede ser también motivo de angustia?

Ocurre más en los niños que en las niñas, cuando toman conciencia de la autonomía de su sexo. Al tener erecciones que no entienden, creen que su sexo es una parte de su cuerpo que no controlan y, a veces, temen perderlo. Para las niñas, el asunto es diferente. Ahora que la masculinidad no se considera superior, no se inculca a las niñas la idea de que les falta algo que los niños sí tienen.

Si sorprenden una escena entre adultos, ¿qué hay que hacer?

Depende de lo que el niño comprenda de la escena: los ruidos o la posición de los padres puede hacerle creer que papá y mamá se están peleando. El niño debe entender que son juegos entre adultos que se quieren. En esta noción queda sobrentendido que el juego es agradable para todos...

¿Y si somos nosotros los que sorprendemos una escena entre niños?

En el marco del juego, esas experimentaciones sexuales pueden ser interpretadas como una de tantas cuestiones que los niños se plantean. ¡Es normal! Podemos decirles: “Son juegos sexuales que podréis practicar más adelante, pero no con personas de la familia”. Es el momento de hablarles de lo que regula la sexualidad humana y con qué personas se puede hacer el amor.

¿Cómo podemos hacer entender al niño o a la niña que explora su cuerpo que hay partes donde “no se hace”?

Hay que explicarles que esos “juegos con las manos” no se hacen en público, sino en la habitación o en otro lugar, sin espectadores. Es el momento de abordar la noción de pudor.

Entrevista de Anne Lamy a Stéphane Clerget, psiquiatra infantil. 

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