Cómo lograr que un niño sea menos charlatán

Soluciones para niños que hablan mucho

Vuestro hijo o vuestra hija no para de hablar, no escucha a los demás y le cuesta concentrarse. A veces, molesta a sus compañeros, y esa actitud le trae problemas en el colegio...

¿Qué hay detrás de esa necesidad de expresarse continuamente? ¿Cómo lograr que se esfuerce para superar sus dificultades? A continuación os ofrecemos unos consejos prácticos.

Soluciones para niños que hablan mucho en clase

Niños muy habladores

Es agradable tener un hijo que habla y al que le gusta contar lo que vive y lo que hace. La palabra es vida. El problema surge cuando empieza a ocupar todo el espacio, cuando su deseo de hablar pasa a ser más importante que lo que los demás puedan enseñarle.

“Los charlatanes suelen ser niños muy despiertos, pero que aún están buscando su lugar, subraya la psicóloga Geneviève Henry. Necesitan “rebosar” para existir. Todavía no han integrado bien los límites interiores: qué se puede hacer y qué está prohibido”. Dentro del grupo, un niño así corre el riesgo de ser apartado por no respetar las reglas y molestar a todos.

Niños que hablan mucho en clase

En el colegio, donde hay unas reglas y un marco de convivencia, es fácil que un niño muy charlatán caiga en el fracaso escolar. ¿Cómo atender a las indicaciones de los profesores si no para de hablar?

Hablar demasiado disminuye las capacidades de atención, de concentración y de memorización. En las relaciones con los demás, “el niño charlatán pone en entredicho la autoridad y la legitimidad del profesor. A menudo, se establece un pulso entre el niño y el adulto, explica Geneviève Henry. Pero el charlatán también puede provocar el rechazo de sus compañeros si les impide constantemente escuchar y seguir la clase”.

¿Qué es lo que lleva al niño a ser charlatán? Muchas veces, el aburrimiento. En algunos, es signo de precocidad: ya saben lo que explica el adulto y necesita más.

Pero el aburrimiento también puede esconder dificultades de aprendizaje: el niño desconecta porque no comprende. “Algunos charlatanes son hiperactivos, observa Geneviève Henry. Su charlatanería va acompañada de una agitación física permanente". "Otros niños, permanecen muy encerrados en sí mismos. No han integrado la idea de una frontera con los demás, ni la del respeto. Para empezar a respetar al otro, hay que aprender a callarse, a esperar su turno”.

Comentarios (1)

16 oct 2016 16:45 yusmaira

disculpa me colocas el motivo del porque los niños hablan mucho pero no me colocas la extrategia para mantenerlo callado por un momento

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