Campamentos para los niños ¿sí o no?

Antes de enviar a un niño al campamento es importante saber si está preparado

Debido a la diferencia entre las vacaciones infantiles y las que tienen los adultos, muchos padres envían sus hijos a campamentos para niños. Pero, ¿tienes la impresión de que tu hijo no está preparado para ir a un campamento? ¿Tiene miedo de separarse de vosotros y de encontrarse en un entorno desconocido? Si dudas antes estas respuestas, quizás sea mejor dejarlo para el año que viene. Mientras tanto, multiplicad las pequeñas separaciones para que el niño adquiera autonomía.

Campamentos de verano

Campamentos de verano para niños

Una estancia en un campamento implica el control de muchos factores. A veces, los niños necesitan tiempo para prepararse. Aunque decidáis que este año aún no es momento de mandarlo a un campamento, eso no significa decir no a las separaciones. A partir de los 7 u 8 años, los niños necesitan socializar. Hay que buscar ocasiones para propiciar pequeñas separaciones de un día o de un fin de semana. Pueden ir a casa de los abuelos, de un amigo o a un centro de ocio. Preguntad al niño sobre su experiencia, averiguad cómo se siente. Así trabajaréis su capacidad de vivir la separación de forma positiva. Pero, cuidado: si las separaciones son motivo de gritos, dramas repetidos o gran angustia por parte del niño, hay que consultar a un especialista.

La conveniencia de enviar al niño a un campamento

Lo más importante es encontrar respuestas adaptadas a las necesidades de nuestro hijo en el período que atraviesa. Para ello, hay que estar atento. El campamento puede ser una fórmula adecuada o puede no serlo. En todo caso, recordemos también que el año escolar suele estar muy cargado. Todo nos empuja a llenar nuestro tiempo libre y el de nuestros hijos. Pero ellos, igual que nosotros, necesitan también espacios de libertad.

Valérie Giaccone-Marcesche, psiquiatra infantil.

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