Problemas a la hora de acostarse
Consejos para que los niños se vayan a la cama sin protestar o montar escándalo.
Hay niños que se niegan o protestan cuando los padres les obligan a irse a la cama. Otros se acuestan sin problemas, pero cuando los padres salen de la habitación arman el gran escándalo. Y a veces, el niño insiste en realizar una serie de rituales antes de acostarse, los cuales pueden durar bastante rato. Hay para todos los gustos
Niños que no quieren acostarse
Muchos niños se niegan a acostarse antes de que sus padres lo hagan. Esto para muchos padres no es un problema, incluso les satisface. Pero para la gran mayoría no es admisible, ya que es el único rato libre para relajarse o estar juntos. Generalmente funciona actuar con firmeza, pero es necesario también saber qué está ocurriendo. No es lo mismo que el niño tenga miedo, realice actividades demasiado excitantes antes de irse a dormir, haya problemas en casa, esté demasiado espabilado o sólo proteste ante uno de los padres. En cada caso habrá que actuar de forma diferente.
Niños que no quieren estar solos
Es desesperante cuando el niño empieza a llorar cada vez que uno de sus padres sale de la habitación. Es muy importante la forma de reaccionar del adulto. Tal vez le cueste conciliar el sueño, y aunque el niño lloriquee o se queje, cuando la madre sale generalmente el niño se calla. Pero si dejamos que el llanto nos altere y entramos de nuevo en el dormitorio de forma ruidosa y encendiendo la luz, impediremos que el niño concilie el sueño y podemos crear un problema innecesario.
Exigencias de los niños
Hay niños que reclaman tener las luces encendidas, y si aceptan apagarlas, ponen como condición dejar la puerta abierta, las cortinas descorridas o sus juguetes ordenados de una determinada forma. El niño con estas rutinas se siente más seguro y protegido, por lo no se deben impedir salvo que conlleve a una situación fuera de control. Con el paso del tiempo dejarán de hacerlo.
Cosas que ayudan
No hay un método único, porque las circunstancias cambian en cada caso, pero sí hay determinadas estrategias que pueden ayudar:
-Dejarle llorar no es el único método, sobre todo si va en contra de los instintos naturales de los padres.
-Realizar actividades sosegadas inmediatamente antes de acostarse o un buen baño le relajará.
-Establecer una rutina antes de acostarse, llevar a cabo un ritual que implique contacto afectivo, tradiciones y costumbres familiares, contribuye a que irse a la cama se convierta en algo placentero y a que sepa lo que se espera de él.
-Tener en cuenta las características de cada niño para establecer los horarios es fundamental. Si llega demasiado fatigado a la hora de acostarse estará muy irritable. Si por el contrario está poco cansado le costará conciliar el sueño. Un poco de ejercicio por la tarde contribuirá a que coja la cama con gusto.
-Dedicar tiempo de calidad al niño en algún momento del día hará menos probable que el niño requiera la presencia continua de los padres para velar su sueño.
Virginia Gonzáles. Psicóloga
01-01-1970
Muchas gracias.
Nicole Montesdeoca
01-01-1970
Todo esto aparte, ella (tiene 8 años) comienza a decirte (cuando ve lo anguatiada que estás) que es la peor hija del mundo, que solo sabe hacerte sufrir, que lo único que pretende es estar contigo más tiempo....total que además consigue que te sientas culpable. Como resultado nos vamos todos a la cama tarde y yo enfandada y super triste. Además con eso de la tripa me dice que tiene nauseasy la acuesto conmigo. He probado con refuerzos positivos (prometerle premios) y negativos (amenazarla con quitarle privilegios ) y nada funciona. la verdad es que estoy francamente desesperada
01-01-1970
si reclaman nuestra presencia es que es justamente lo que necesitan para relajarse y dormir. ¿por qué se lo negamos?? porque vivimos en una sociedad individualizada en la que nos han vendido que nuestros propios hijos son un enemigo al que hemos de doblegar. Ellos sufren!! y mucho. Nos olvidamos de la empatía, que es el ponerse en el lugar del otro y sentir, ver, entender las necesidades el otro.
Soy mami de una nena de 20 meses y nunca he tenido estos problemas que planteáis: Practico el colecho, es decir, dormimos todos juntos. El truco está en cada uno tiene su propio espacio: Su cuna está adosada a nuestra cama: le quitamos la barrera que sube y baja, pusimos los colchones a la misma altura, y atamos la cuna a la cama para evitar que se separen los colchones y pueda hacerse daño.
Cuando llega la hora de irse a dormir, nos vamos todos a dormir, así no hay ningún miedo a la separación, no necesita reclamar nuestra presencia porque ya estamos, no necesita montar ningún escandalo. Si los papás no queremos dormir tan pronto, sencillamente nos ponemos a leer, y ella está en su cunita la mar de tranquila hasta que se queda dormida. Si su papá y yo queremos un "encuentro íntimo", solo tenemos que esperar a que se duerma tranquilamente. Además, el día es muy largo. El dormir con el niño también es más relajante para nosotros, puesto que podemos ver "insitu" que está bien, que no se destapa, que no pasa frío, etc.
No nos da miedo el hecho de que se malcríe. porque, ¿qué significa eso? ¿que a los 18 todavía duerma con nosotros?? Lo dudo mucho. No dudéis en dormir con vuestros hijos, ellos dormirán mejor, vosotros dormiréis mejor, y todos contentos. Si algún papá es algo reacio a ello, plantearle lo siguiente: Por qué el niño ha de dormir solo si él (el papá) duerme con mamá??? Además hay que disfrutar de nuestros hijos cada segundo que podamos ya que esta sociedad llena de estrés y de carreras hacia el trabajo, el cole, etc. nos roba del día a día!!
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