Cáncer de útero

El cáncer de útero puede desarrollarse a partir de cambios en las células del endometrio. Suele aparecer en los últimos años previos a la menopausia o en los años siguientes, siendo poco frecuente en mujeres menores de 40 años.

Dr. Matias Jurado Chacón Especialista en Ginecología y Obstetricia Director. Departamento de Ginecología y Obstetricia CLINICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA

¿Qué es?

Aunque en el útero pueden aparecer diferentes tipos de tumores el más frecuente es el adenocarcinoma de endometrio (mucosa que recubre al útero por dentro). Es un tipo de tumor que con gran frecuencia está localizado dentro del útero y por lo tanto puede tener muchas posibilidades de curación. La edad de aparición más frecuente es la postmenopausia.

¿Cuáles son los síntomas?

Cualquier tipo de sangrado genital, no importa la cantidad o duración, después de la menopausia. Sangrado entre las menstruaciones o que éstas sean anormales por su duración o cantidad más abundante. Flujo vaginal anormal, sobre todo de color marronáceo. Dolor o sangrado con la relación sexual. Dolor pélvico. Algunas personas asintomáticas tienen mayor riesgo de padecerlo (ver factores de riesgo)

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Menopausia tardía (más de 52 años).Nuliparidad (no haber tenido hijos). La diabetes, hipertensión, consumo de grasas, tratamiento hormonal sustitutivo sólo con estrógenos, la anovulación crónica(ovario poliquístico u otras causas).La toma de tamoxifeno frecuentemente administrado, como parte del tratamiento del cáncer de mama. Condiciones hereditarias: portadoras del gen para el cáncer colorectal hereditario no ligado a poliposis (Lynch tipo II). Historia personal de cáncer de mama u ovario. Hiperplasia endometrial. Algunos tumores de ovario productores de estrógenos.

¿Cómo se diagnostica?

Exploración clínica. Ecografía transvaginal o transrectal para ver las características y el grosor del endometrio. La citología endometrial: toma de una muestra del interior del útero, realizada en consulta, y que habitualmente se emplea como método orientativo. La biopsia endometrial en consulta: extracción de una muestra del endometrio. Habitualmente no requiere anestesia. El legrado o raspado uterino: procedimiento similar al anterior pero en el que se puede extraer una muestra más abundante, y se realiza bajo anestesia. Está indicado cuando con la biopsia endometrial realizada en la consulta el material obtenido no es suficiente para el diagnóstico o hay dudas de que pudiera haber cáncer . Histerosocopia: procedimiento para ver la cavidad uterina mediante una cámara, habitualmente realizado en consulta. Aunque en la actualidad, la biopsia endometrial puede hacerse de forma dirigida a la zona sospechosa mientras se realiza la histeroscopia sin embargo otros muchos médicos la emplean como procedimiento complementario a los procedimientos anteriores.

Estadificación

Los estadios van desde el I al IV según que el tumor esté localizado sólo en la cavidad uterina o haya alcanzado el cuello del útero o se haya extendido a la vagina, órganos vecinos(vejiga o recto), ganglios linfáticos o a distancia (abdomen, hígado, pulmón, etc.). Como siempre, el conocimiento de la extensión de la enfermedad es imprescindible para establecer un plan de tratamiento adecuado. Para ello se emplean los mismos métodos de imagen que en otros tumores(TAC, RM, ecografía ,PET, etc.) Sin embargo, al igual que en el cáncer de ovario, la estadificación definitiva se realiza habitualmente mediante la cirugía. Además, porque también en este tipo de tumor, el extirpar toda la enfermedad visible que sea posible, influye en las posibilidades de curación.

¿Cuál es el tratamiento?

Es esencialmente quirúrgico, extirpando el útero y los anejos (ovarios y trompas).Además, cuando el tumor invade más de la mitad del grosor de la pared uterina o se asocian otras características de riesgo se extirpan también los ganglios linfáticos de la pelvis y en determinadas circunstancias también los de la región aórtica. Cuando el tumor está extendido por el abdomen, y al igual que en el cáncer de ovario, pueden ser necesarios otros procedimientos quirúrgicos adicionales para extirpar la enfermedad visible. La radioterapia se emplea como tratamiento complementario a la cirugía cuando el estudio de los tejidos extirpados sugiera un riesgo elevado de reproducción del tumor. Suele administrarse sobre la pelvis y/o vagina, y a veces también sobre todo el abdomen dependiendo de la zona considerada de riesgo. Puede ser el tratamiento de elección en las pacientes consideradas como de riesgo quirúrgico por asociación de enfermedades serias, obesidad importante, etc. La quimioterapia juega un papel importante cuando la enfermedad está diseminada, a veces sóla o combinada con la radioterapia. La hormonoterapia, habitualmente con progesterona, se emplea con frecuencia en este tipo de tumor cuando está diseminado. Aunque el tratamiento estandar del cáncer de endometrio es quirúrgico, la hormonoterapia puede ser también una alternativa terapéutica en las pacientes, muy infrecuente, en edad reproductiva y con deseo de tener hijos. El tumor tiene que estar localizado en la cavidad uterina, y no haber sospecha de que infiltre su pared o estar diseminado. Dado que este tratamiento en estas circunstancias no está exento de que el cáncer pueda reproducirse, es estrictamente necesario valorarlo muy bien en cada caso.

¿Cuál es la prevención?

La prevención como tal no es todavía posible en el cáncer de endometrio. Sin embargo, es posible disminuir su riesgo: evitando la terapia hormonal sustitutiva sólo con estrógenos, manteniendo un peso saludable, realizando ejercicio físico diario, concretando con su ginecólogo la mejor forma de control si tiene antecedentes genéticos o personales de riesgo o toma tamoxifeno.

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