¿Cómo es la percepción de un niño?

La percepción física y psicológica permite a los seres vivos mantenerse en contacto con el mundo que les rodea. ¿Pero cómo es la percepción de un niño pequeño? Patrick Ben Soussan, psiquiatra infantil y ensayista, nos ofrece su punto de vista sobre la cuestión.

¿Cómo es la percepción de un niño?

¿Qué es la percepción?

Hay que distinguir lo que pertenece al ámbito de la percepción sensorial de lo que pertenece al ámbito de la percepción cognitiva. En el primer caso, nos referimos a las capacidades de los cinco sentidos, que participan en la vida mental, relacional, afectiva, etc. Esa experiencia perceptiva es, por naturaleza, animal. La percepción cognitiva remite a lo que podríamos llamar la filosofía de la mente, es decir, la capacidad intelectual para establecer el vínculo entre la percepción sensorial y nuestros conocimientos, para crear así representaciones mentales. Si me encuentro frente a un oso, mis ojos ven al animal (aspecto perceptivo sensorial). Al mismo tiempo, mi representación interna me lleva a asociar al oso con un peligro (aspecto perceptivo cognitivo). De modo que, lo que veo, ya no es realmente el oso, sino algo peligroso. En este caso, un elemento exterior ha despertado en mí elementos de conocimientos internos, construidos por las creencias, los deseos, las acciones, la memoria, etc.

¿Y cómo es la percepción de los más pequeños?

Los niños pequeños, que aún están al principio de su desarrollo físico y psíquico, no poseen todavía la experiencia y las capacidades cognitivas necesarias para asociar sus percepciones y construir una imagen mental de ellas. De hecho, en los primeros meses de vida, el bebé tiene una visión muy borrosa (no ve nada más allá de 30 ó 40 cm), no distingue bien el relieve y no tiene una idea muy precisa de los colores. Por ejemplo, frente a la imagen de una modelo expuesta en un kiosco de prensa, el bebé no distingue más que una silueta plana, ligeramente coloreada. Aunque tiene una vaga percepción sensorial, la imagen carece de sentido para él, porque no le remite a una imagen mental construida.

Por todo ello, debemos ser siempre conscientes de que un niño no piensa como un adulto.

Entrevista de Delphine Soury a Patrick Ben Soussan

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