La subida de la leche en la lactancia materna

Congestión mamaria o subida de la leche materna

La lactancia materna está muy recomendada para el bebé, y para que sea saludable para la madre hay que tener en cuenta algunos factores. Un vaciamiento completo y frecuente de la mama es fundamental para una lactancia materna exitosa y evitar problemas como la congestión mamaria. Se trata de una complicación bastante frecuente y molesta, pero que se puede evitar con algunos sencillos consejos que harán de la lactancia una mejor experiencia.

La congestión mamaria en la lactancia

Lactancia materna

Cuando la mama no se vacía por completo, se acumula leche y aumenta la tensión en el pecho, dando lugar a ingurgitación mamaria. Asimismo, los primeros días después del parto, a medida que aumenta la producción de leche, puedes experimentar congestión mamaria. Este proceso, denominado “subida de la leche”, se caracteriza por una sensación de plenitud, dolor y calor en las mamas.

Cómo prevenir la congestión mamaria

-  Antes de las tomas, aplicar compresas de agua caliente y masajear las mamas con el objetivo de disminuir la tensión mamaria.

-  Procurar que sea el bebé quien vacíe los pechos. La lactancia materna ha de ser a demanda, pero si las mamas se encuentran muy llenas, intentar que el niño realice al menos 8 tomas al día.

-  Si la tensión mamaria dificulta el enganche del lactante, es conveniente vaciar parcialmente los pechos de forma manual o con sacaleches para facilitar la succión del niño.

-  Entre las tomas, aplicar compresas frías en las mamas para aliviar el dolor y la tensión.

Si a pesar de tomar las medidas descritas la ingurgitación mamaria persiste, consulta con los profesionales sanitarios o grupos de apoyo a la lactancia materna de referencia. En la mayoría de los casos, es posible encontrar una solución a medida.

Aurora Fernández-Cañadas. Matrona

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