Técnicas de estimulación prenatal: técnicas táctiles, visuales y motoras

Ejercicios para estimular al bebé durante el embarazo

Las técnicas de estimulación prenatal son un conjunto de “ejercicios” que se pueden realizar durante la gestación para, según quienes afirman su validez, favorecer el desarrollo sensorial, motor e incluso social del niño desde que éste crece dentro del cuerpo de su madre. Es necesario poner en práctica cada técnica en un momento determinado, ya que su correcta asimilación dependen del desarrollo de áreas determinadas del feto, tales como el oído o la visión. 

Técnicas Táctiles

El momento idóneo para comenzar con las técnicas de estimulación táctiles es a partir de la 5ª semana de embarazo (primer trimestre). Para estimular al niño a través del tacto se puede dejar caer agua tibia sin mucha presión sobre el abdomen materno durante su baño o, durante el segundo trimestre (a partir de la semana 14 aproximadamente), cuando ya ha terminado de desarrollarse el sistema auditivo, se pueden combinar las técnicas de estimulación auditiva con las táctiles, dando suaves masajes en el vientre mientras se habla al bebé. Estos masajes pueden consistir en presiones leves de intensidad gradual o en suaves golpecitos. La combinación de técnicas de estimulación visuales y auditivas favorecerá la comunicación entre padres y bebé.

Técnicas Visuales

A partir de la 10ª semana de gestación (primer trimestre) se hace más efectiva la estimulación visual, ya que el bebé ya comienza a percibir las variaciones de la luz a través del vientre materno. Una efectiva técnica de estimulación consiste en dirigir una linterna, siempre de luz suave, hacia el vientre materno, moviendo su haz de luz por su superficie. También se puede variar el color de la luz aplicando papeles de colores delante del foco. Al igual que las técnicas táctiles, esta es posible combinarla con la auditiva.

Técnicas Motoras

Pueden comenzar a aplicarse cuando la madre haga ejercicios a partir del quinto mes de embarazo (semana 20). Estas técnicas favorecen el sentido del equilibrio del feto, que éste encuentre su “centro de gravedad” y tome conciencia de él. Para llevarlas a cabo se necesita un balón de ejercicios, grande, como los que se usa en la práctica del Pilates. La madre se sentará encima, y realizará series combinando los siguientes movimientos: suaves botes y movimientos circulares y hacia los lados con la cadera.

Comentarios (1)

23 feb 2013 21:32 vanessa florez

me gusto mucho ya que con esto podemos realizar un buen contacto con nuestro bebe y ayudarlo a su desarrollo desde nuestro vientre.

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