Cuidados del recién nacido

Consejos prácticos sobre los cuidados a un bebé en sus primeros días de vida

Muchos padres primerizos ven como una tarea que les viene grande los cuidados que requerirá su futuro bebé, pero éstos se basan en una serie de pautas que se pueden aprender, especialmente las relativas a la higiene y el baño. Conocer cómo han de ser los cuidados que requiere un recién nacido ayudará a los padres a enfrentarse a esta tarea con más seguridad y confianza. Te explicamos cómo has de lavar a tu bebé, cortarle las uñas, cuidarle el ombligo o limpiarle los ojos.

Cuidados del bebé al nacer

Cuidados del recién nacido

El primer baño del bebé: se realizará una vez la herida umbilical esté bien cicatrizada (1-2 días después de la caida del cordón). El agua será templada(33º34º), y no abusaremos de los jabones (cada 23 días, de preferencia neutros o ácidos ). Se debe comenzar por la cabeza, para luego ir descendiendo a la zona genital.

Después del baño, secar minuciosamente sin friccionar, poniendo especial atención en las zonas de pliegue. Aplicar cualquier crema hidratante para niños, extendiéndola primero en nuestras manos para templarla. Es conveniente, no utilizar colonia directamente sobre el cuero cabelludo.

Limpiar los ojos del recién nacido: se lavarán una vez al día preferentemente a la hora del baño, y antes si tuviera alguna secreción. Se utilizará gasas (una para cada ojo) impregnadas en suero fisiológico, y se limpiará de la zona interna a la externa del ojo.

Limpiar los oídos del bebé: exclusivamente el pabellón auricular externo con bastoncillos (un extremo para limpiar y otro para secar).

Cortar las uñas al recién nacido: no es recomendable cortarlas antes de los 20 o 30 días, para evitar lesionar el lecho ungueal. En este momento las uñas son muy blandas y quebradizas. Para evitar que se arañe si tiene las uñas largas, Introduciremos sus manos en la manga de la camiseta a modo de guante.

Lavar los genitales del recién nacido: es conveniente disponer de una esponja para la higiene exclusiva de esta zona. En las niñas se limpiará de arriba a abajo la zona, separando los labios y secando bien. Prestar especial cuidado en el secado de los pliegues. No es recomendable la utilización de polvos de talco.

Limpieza y cuidados del cordón umbilical:  primero nos lavaremos las manos, despuñes cogeremos una gasa estéril por las cuatro puntas de forma que nuestros dedos no toquen la parte central (que es la que se pondrá en contacto con el ombligo). Impregnaremos la zona central de la gasa con alcohol de 70 º. Limpiaremos la base del ombligo con un movimiento de rotación alrededor del mismo. Con otra gasa estéril limpiar la parte distal del ombligo que lleva la pinza. Es mejor no cobrir con gasa y colocar el pañal doblado por debajo del cordón, de forma que no se humedezca con la orina. Una vez se caiga el cordón, continuar haciendo limpieza con alcohol 70 º, durante 2 o 3 días, hasta que cicatrice. Las curas se realizarán 3 veces al día, y siempre que sea necesario por haberse manchado con deposiciones u orina.

La ropa del recién nacido: es conveniente no abrigar excesivamente al niño. Como norma general el recién nacido las prendas de vestir del bebé se adaptarán a las condiciones ambientales (frío, calor) con un abrigado correcto. Debemos guiarnos de la temperatura del cuerpo, no de la de las manos y los pies, ya que éstas son las partes más frías de su anatomia.

Las ropas deben ser de fácil colocación, con abrochado por detrás, con pocos botones; y holgadas para no impedir los movimientos activos del niño. No guardardes la ropita del bebé con productos insecticidas, ni desodorantes. En su lavado se evitarán lejías y jabones caústicos.

En cuanto a los accesorios, procura no colgar medallas, o adornos sujetos con imperdibles, que puedan ser peligrosos si se desprenden.

La habitación del recién nacido: la temperatura ideal es de 24º C aproximadamente. Debe ser fácil de ventilar. No fumar en las habitaciones en las que el niño pase la mayor parte de su tiempo; evitar las flores en exceso, los animales, y los objetos que acumulen polvo. Durante los primeros meses es útil efectuar una estimuloterapia inespecífica (juguetes con música o movimiento) para el beneficio de su desarrollo psicomotor.

La primera salida a la calle con el recién nacido: se realizará cuando la madre esté en condiciones de hacerlo, evitando las horas de máximo calor o frío.

Carmen Adrián Enfermera del Departamento de Pediatría de la Clínica Universitaria de Navarra

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