Prevención: niños y medicamentos
Miles de niños resultan intoxicados cada año en España por tomar medicamentos accidentalmente. La mayoría de esos accidentes podrían haberse prevenido si los padres o personas al cuidado de esos niños se hubieran informado debidamente y hubieran tomado las medidas necesarias.
Expertos en toxicología aconsejan a padres, educadores o cuidadores de niños tomar las siguientes precauciones:
1 Mantén siempre todos los medicamentos fuera de la vista y del alcance de los niños. No hagas ninguna excepción a esta regla.
2 Asegúrate de que todos los medicamentos están guardados en sus envases originales. Recuerda que ?cierre resistente a los niños• no quiere decir ?a prueba de niños?, de modo que, incluso con tapas difíciles de abrir, debes asegurarte de guardar los medicamentos en armarios o cajones cerrados con llave o con cerraduras especiales.
3 No dejes jamás un medicamento ni otra sustancia peligrosa en la mesa o la encimera de la cocina ni en bolsos o bolsas de plástico al alcance de los niños. Un minuto de distracción puede ser suficiente para que el niño se haga con el fármaco.
4 Vuelve a colocar enseguida la tapa en el frasco del medicamento después de usarlo.
5 No tomes nunca un medicamento delante de tus hijos. Los niños suelen imitar lo que hacen los mayores.
6 No digas nunca a un niño que los medicamentos son golosinas o que saben como golosinas, ni siquiera para conseguir que se lo tome. Eso puede animarle a tomar otros fármacos pensando que son dulces.
7 Cuando vayas de visita o a pasar unos días en otra casa, vigila que no haya medicamentos al alcance de los niños.
8 Ten siempre a mano (pero lejos del alcance de los niños) un frasco de jarabe de ipecacuana (en farmacias), pero no lo emplees sin que te lo diga tu médico o el centro de toxicología.
9 Si contratas a un canguro para que cuide a tu hijo o dejas al niño al cuidado de un amigo o familiar, asegúrate de que éste tiene a mano el teléfono del pediatra y del centro de toxicología. Deja el número a la vista (en la nevera o junto al teléfono).
1 Mantén siempre todos los medicamentos fuera de la vista y del alcance de los niños. No hagas ninguna excepción a esta regla.
2 Asegúrate de que todos los medicamentos están guardados en sus envases originales. Recuerda que ?cierre resistente a los niños• no quiere decir ?a prueba de niños?, de modo que, incluso con tapas difíciles de abrir, debes asegurarte de guardar los medicamentos en armarios o cajones cerrados con llave o con cerraduras especiales.
3 No dejes jamás un medicamento ni otra sustancia peligrosa en la mesa o la encimera de la cocina ni en bolsos o bolsas de plástico al alcance de los niños. Un minuto de distracción puede ser suficiente para que el niño se haga con el fármaco.
4 Vuelve a colocar enseguida la tapa en el frasco del medicamento después de usarlo.
5 No tomes nunca un medicamento delante de tus hijos. Los niños suelen imitar lo que hacen los mayores.
6 No digas nunca a un niño que los medicamentos son golosinas o que saben como golosinas, ni siquiera para conseguir que se lo tome. Eso puede animarle a tomar otros fármacos pensando que son dulces.
7 Cuando vayas de visita o a pasar unos días en otra casa, vigila que no haya medicamentos al alcance de los niños.
8 Ten siempre a mano (pero lejos del alcance de los niños) un frasco de jarabe de ipecacuana (en farmacias), pero no lo emplees sin que te lo diga tu médico o el centro de toxicología.
9 Si contratas a un canguro para que cuide a tu hijo o dejas al niño al cuidado de un amigo o familiar, asegúrate de que éste tiene a mano el teléfono del pediatra y del centro de toxicología. Deja el número a la vista (en la nevera o junto al teléfono).
Marisol Guisasola
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Miércoles 23 de Mayo de 2012
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