Mi bebé no para de llorar
El llanto de un bebé siempre preocupa a los padres. Algunas claves ayudan a descifrar su significado
La mayoría de los recién nacidos lloran mucho. ¿Por qué lo hacen• ¿Qué hacer cuando lloran• ¿Cómo distinguir un llanto normal de otro que indique malestar o problema de salud• Conocer las respuestas a esas preguntas puede ayudarte a evitar ansiedades
Llegar a casa con el bebé: la realidad
El sueño de los padres a la vuelta de la maternidad: que su bebé duerma toda la noche, gorgotee feliz cuando está despierto y apenas se queje un poco cuando sienta hambre.
La realidad: que un recién nacido llora una media de dos horas al día, gran parte de ellas durante la noche, y que el llanto de un bebé es inevitable la mayoría de las veces. Sin embargo, con un poco de ayuda, los padres pueden aprender a identificar la causa o causas del llanto.
La realidad: que un recién nacido llora una media de dos horas al día, gran parte de ellas durante la noche, y que el llanto de un bebé es inevitable la mayoría de las veces. Sin embargo, con un poco de ayuda, los padres pueden aprender a identificar la causa o causas del llanto.
Causas del llanto del bebé
Tengo hambre La mayoría de los recién nacidos necesitan comer cada pocas y a lo largo de todo el día. Algunos demuestran el hambre con tanta ansiedad que, cuando empiezan a mamar, tragan aire con la leche. Esa es la causa de muchos vómitos, gases... y de más llanto. Para evitar esos trastornos, conviene atender cuanto antes las señales de hambre del bebé. Si notas que traga aire durante las tomas, deja de darle pecho o biberón durante unos segundos y luego continúa.
Necesito eructar Es importante recordar que los recién nacidos necesitan eructar tanto durante como después de las tomas e incluso entre dos tomas.
Cámbiame el pañal Un pañal húmedo o sucio basta para desatar el llanto en un recién nacido. Asegúrate de cambiarlo cada vez que se manche.
Estoy cansado. Un bebé cansado es un bebé inquieto y de llanto fácil. Un recién nacido necesita 16 horas de sueño (o más) al día.
Necesito que me envuelvan. Algunos bebés se sienten más seguros y reconfortados si se les envuelve apretadamente (pero no demasiado) con una manta o toquilla (como hacen las madres latinoamericanas y africanas). El bebé está apretado y calentito en el útero en las últimas etapas del embarazo y envolverles con cierta presión en las primeras semanas de vida les devuelve la sensación de seguridad.
Quiero moverme. Para atender su deseo de movimiento, nada como sacar al bebé a la calle en su cochecito o sillita. Una pequeña sesión de balanceo o un paseo por la casa también puede ayudar a calmarlo. Incluso puede ser suficiente con cambiarle de postura.
Me siento solo. A veces, el bebé se calma simplemente al oír la voz de la madre. Un masaje suave o pequeñas palmaditas en la espalda también pueden ayudar.
Tengo calor (o tengo frío). Un bebé que tiene frío o mucho calor puede demostrar su incomodidad llorando. Vigila la temperatura de tu bebé y añade o quita ropa según las necesidades.
Quiero succionar. La succión es un reflejo natural y placentero para el recién nacido. Consulta al pediatra la conveniencia de dar un chupete a tu bebé y qué tipo de chupete es el adecuado. Necesito calma. Exceso de ruido, de movimiento, de estimulación visual pueden provocar el llanto de un bebé. Si tu bebé está alterado, llévalo a un lugar silencioso. Una fuente de ruido blanco (el sonido de la lavadora, de un ventilador o una grabación del ruido de las olas) también puede ayudar a calmarlo.
Es mi hora de llorar. Muchos bebés tienen periodos predecibles de llanto cada día, en los que poco se puede hacer por calmarlos. A medida que pasan las semanas, se irán haciendo menos frecuentes.
Me duele la barriguita. Si la dieta de una madre lactante es rica en alimentos especiados o flatulentos, el bebé puede sufrir las consecuencias. El exceso de cafeína también puede reflejarse en un comportamiento más inquieto del bebé. Para comprobar si un alimento está provocando molestias a tu hijo/a, evítalo durante algunos días y observa la diferencia.
Necesito eructar Es importante recordar que los recién nacidos necesitan eructar tanto durante como después de las tomas e incluso entre dos tomas.
Cámbiame el pañal Un pañal húmedo o sucio basta para desatar el llanto en un recién nacido. Asegúrate de cambiarlo cada vez que se manche.
Estoy cansado. Un bebé cansado es un bebé inquieto y de llanto fácil. Un recién nacido necesita 16 horas de sueño (o más) al día.
Necesito que me envuelvan. Algunos bebés se sienten más seguros y reconfortados si se les envuelve apretadamente (pero no demasiado) con una manta o toquilla (como hacen las madres latinoamericanas y africanas). El bebé está apretado y calentito en el útero en las últimas etapas del embarazo y envolverles con cierta presión en las primeras semanas de vida les devuelve la sensación de seguridad.
Quiero moverme. Para atender su deseo de movimiento, nada como sacar al bebé a la calle en su cochecito o sillita. Una pequeña sesión de balanceo o un paseo por la casa también puede ayudar a calmarlo. Incluso puede ser suficiente con cambiarle de postura.
Me siento solo. A veces, el bebé se calma simplemente al oír la voz de la madre. Un masaje suave o pequeñas palmaditas en la espalda también pueden ayudar.
Tengo calor (o tengo frío). Un bebé que tiene frío o mucho calor puede demostrar su incomodidad llorando. Vigila la temperatura de tu bebé y añade o quita ropa según las necesidades.
Quiero succionar. La succión es un reflejo natural y placentero para el recién nacido. Consulta al pediatra la conveniencia de dar un chupete a tu bebé y qué tipo de chupete es el adecuado. Necesito calma. Exceso de ruido, de movimiento, de estimulación visual pueden provocar el llanto de un bebé. Si tu bebé está alterado, llévalo a un lugar silencioso. Una fuente de ruido blanco (el sonido de la lavadora, de un ventilador o una grabación del ruido de las olas) también puede ayudar a calmarlo.
Es mi hora de llorar. Muchos bebés tienen periodos predecibles de llanto cada día, en los que poco se puede hacer por calmarlos. A medida que pasan las semanas, se irán haciendo menos frecuentes.
Me duele la barriguita. Si la dieta de una madre lactante es rica en alimentos especiados o flatulentos, el bebé puede sufrir las consecuencias. El exceso de cafeína también puede reflejarse en un comportamiento más inquieto del bebé. Para comprobar si un alimento está provocando molestias a tu hijo/a, evítalo durante algunos días y observa la diferencia.
Los cólicos del lactante
¿Es mal humor o es un cólico?
Algunos bebés tienen periodos diarios de llanto intenso, inconsolable y frustrante: hablamos de los cólicos. El auténtico cólico se define como un llanto intenso que se da un bebé sano y se prolonga durante más de tres horas al día, tres días por semana, durante más de tres semanas. Los episodios de cólico son más comunes a última hora de la tarde o al anochecer. El llanto comienza súbitamente y sin razón aparente y es muy difícil de calmar. Nadie sabe qué provoca los episodios de cólico, pero en cualquier caso conviene consultar al pediatra para aprender a calmarlos y descartar que no los provoque algún problema de salud.
Algunos bebés tienen periodos diarios de llanto intenso, inconsolable y frustrante: hablamos de los cólicos. El auténtico cólico se define como un llanto intenso que se da un bebé sano y se prolonga durante más de tres horas al día, tres días por semana, durante más de tres semanas. Los episodios de cólico son más comunes a última hora de la tarde o al anochecer. El llanto comienza súbitamente y sin razón aparente y es muy difícil de calmar. Nadie sabe qué provoca los episodios de cólico, pero en cualquier caso conviene consultar al pediatra para aprender a calmarlos y descartar que no los provoque algún problema de salud.
Una tarea esencial: aprender a cuidarte
Oír llorar a un niño es ciertamente estresante, y el estrés no es lo más conveniente cuando tenemos la responsabilidad de un bebé. Para introducir momentos de sosiego en tu vida:
• Date un respiro, por ejemplo dejando al bebé con un familiar, vecino o canguro y saliendo a dar una vuelta.
• Acepta los ofrecimientos de ayuda de personas de tu confianza.
• Come sano, sentada a la mesa, siguiendo horarios regulares.
• Haz ejercicio a diario (por ejemplo, nadar o caminar media hora a paso rápido).
• Aprovecha para dormir cuando el bebé duerme.
• Recuerda que es una situación temporal: el llanto del bebé alcanza su máximo a las 6 semanas de vida y luego empieza a disminuir.
• Date un respiro, por ejemplo dejando al bebé con un familiar, vecino o canguro y saliendo a dar una vuelta.
• Acepta los ofrecimientos de ayuda de personas de tu confianza.
• Come sano, sentada a la mesa, siguiendo horarios regulares.
• Haz ejercicio a diario (por ejemplo, nadar o caminar media hora a paso rápido).
• Aprovecha para dormir cuando el bebé duerme.
• Recuerda que es una situación temporal: el llanto del bebé alcanza su máximo a las 6 semanas de vida y luego empieza a disminuir.
¿Cuándo debo llamar al médico?
Si el llanto del bebé te suena especialmente extraño, si no quiere comer, no duerme o se comporta de forma diferente a la habitual, llama al pediatra: él te ayudará a distinguir entre un llanto normal y algo más serio. También es importante que reconozcas tus propios límites. Si notas que el llanto de tu bebé puede hacerte perder el control de tus nervios, llévalo a otra habitación, cierra la puerta y vete al otro extremo de la casa hasta que te sientas más calmada. Si lo estimas necesario, habla del problema con tu médico o un psicólogo. El llanto de un bebé puede llegar a ser exasperante. Nadie se va a extrañar de que pidas ayuda.
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Jueves 17 de Mayo de 2012
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